Alejo Carpentier, escritor, musicólogo y periodista cubano, nació en Lausana, Suiza, el 26 de diciembre de 1904, de padre francés y madre de origen ruso. Su educación básica se realizó entre Cuba y Francia donde, además, comenzó a formarse como músico e inició la carrera de arquitectura que luego abandonó. En su vida ejerció cargos públicos, diplomáticos y universitarios.
La vida de Carpentier se desenvuelve entre continentes y, según sus palabras, a partir de la música descubrió su vocación literaria. Sus primeras obras, “Ecué-Yamba-Ó” (1933), “El reino de este mundo” (1949) y “Los pasos perdidos” (1953), manifiestan elementos antropológicos, evolucionistas y musicales, interdependencia que caracteriza su obra.
Su autoexilio (1945-1959) en Caracas, Venezuela, se considera una de sus etapas más prolíficas. “Los pasos perdidos” es premiada por Francia como Mejor Libro Extranjero; escribe también “El siglo de las luces”, publicada en 1962, la mayoría de sus cuentos, cerca de 2000 artículos y crónicas literarias y musicológicas en su columna del diario El Nacional (1950-1959), más ensayos y reportajes para otras publicaciones venezolanas, cubanas y de otros países. En El Nacional escribió la columna “Letra y solfa”, reflexión erudita sobre música, tradición y costumbre.
Su obra es calificada de neo-barroco y considerada precursora de “lo real maravilloso” o “realismo mágico”, en un intento por traducir o definir la historia y la esencia latinoamericana. Para Carpentier “los problemas se repiten con insistencia”, pero siempre en circunstancias, tiempos y escenarios distintos. El plano individual queda representado en arquetipos, mientras que el énfasis se da en los vastos mundos en que estos se desenvuelven.
Carpentier, uno de los escritores fundamentales del siglo XX, renovador de la literatura latinoamericana, fue distinguido con el Premio Mundial Cino del Duca, el Premio Médicis Extranjero y fue el primer latinoamericano en recibir el Premio Cervantes (1977).
Falleció en París el 24 de abril de 1980.

