Estudiar nuestros dientes es conocernos a nosotros mismos. Los dientes son los portadores de nuestra identidad profunda, son los únicos que permanecen para identificar a una persona cuando todo lo demás ha desaparecido. Son el disco duro de nuestra alma. Así, los dientes reflejan a través de su mala posición o la presencia o ausencia de caries, lo que nuestra gran conciencia trata de decirnos.
No cabe duda de que, a pesar de su dureza, tienen una tarea muy importante: como testimonio fiel de lo que hemos vivido, revelan nuestra vida interior y nos ayudan a saber qué pasa en el fondo de nosotros, allí donde no tenemos acceso con la mente.
«Los doctores Caffin, Beyer y Vereeck
desarrollaron la Descodificación dental.
Esta disciplina consiste en leer los dientes para
que se pueda tomar conciencia de nuestro interno»
Cada diente es una pequeña pirámide formada por cristales de apatita, cargados eléctricamente, que filtran y amplifican la información. La apatita es un grupo de minerales. Químicamente es un fosfato de calcio que contiene cloro o flúor en forma de sales. Capa tras capa las emociones quedan registradas en el interior del diente.
A partir de su experiencia, en la relación de los dientes con las emociones, según la medicina china, los doctores Caffin, Beyer y Vereeck desarrollaron la «Descodificación dental». Esta disciplina consiste en leer los dientes para que se pueda tomar conciencia de nuestro interno.
Según la descodificación, los dientes guardan memorias emocionales de dos tipos: las innatas, producto de la genealogía, y las adquiridas durante la vida.
«Un incisivo lateral montado sobre el incisivo
central derecho en un joven puede reflejar
un alejamiento respecto al padre»
Los profesionales formados en esta práctica ahondan en las causas de un problema a partir de lo que les dicen los dientes. Partiendo de su posición, por ejemplo, puede analizarse un conflicto relacional.
Un diente montado sobre otro puede indicar una relación de dominación o bien un alejamiento: un incisivo lateral montado sobre el incisivo central derecho en un joven puede reflejar un alejamiento respecto al padre; una caries en un incisivo lateral izquierdo puede representar un conflicto con la madre.
Realizar una descodificación resulta terapéutico de por sí, pero no evita el trabajo dental si existe un problema. Cuando los dientes superiores e inferiores no encajan correctamente se producen espasmos musculares que provocan lesiones en esas cadenas y pueden afectar a distancia, por ejemplo, a hombros, rodillas o tobillos. La correcta masticación es fundamental para la nutrición, pues permite realizar la primera fase de la digestión de forma saludable. Además de triturarse bien los alimentos, debe ser bilateral y alternada.
La energía se conoce entre otros nombres, como «chi» y todas las culturas orientales le dan su debida importancia. Los meridianos o canales energéticos pasan por los dientes. Basándose en los flujos de energía que pasan por cada uno se han dibujado unas cartografías –llamadas somatotopías– que relacionan cada diente con diferentes órganos, glándulas, vértebras, articulaciones, músculos y emociones.
La cirujana Michelle Caffin expone a continuación la relación entre los dientes y las emociones de acuerdo con su estudio:
– Los 8 dientes del lado superior izquierdo: tienen relación con el deseo de manifestar lo que la persona lleva en sí misma; todo problema en uno de estos dientes expresa una dificultad para realizar su deseo de ser.
– Los 8 dientes del lado inferior derecho: se relacionan con la concreción de algo, como por ejemplo el trabajo; todo problema en uno de estos dientes expresa una dificultad para concretar nuestra vida.
–Los 8 dientes del lado inferior izquierdo: tienen una relación con la concreción de la sensibilidad de la persona, de todo lo que lleva en ella; cualquier problema en uno de estos dientes expresa una falta de reconocimiento afectivo del medio familiar.
– Los cuatro incisivos superiores representan el lugar que quieres ocupar junto a tus padres, y los cuatro incisivos inferiores el lugar que éstos ocupan.
– Si sufres un problema de desgaste en los dientes y el esmalte está desapareciendo gradualmente, es muy posible que te estés dejando utilizar por quienes te rodean.
– El rechinar los dientes, que se manifiesta sobre todo en la noche, es signo de que la persona durante el día reprime la ira y la tensión.
– Si tengo un dolor de muelas, puede ser que me sienta dolido porque me culpo de no conseguir comunicar lo que quiero.
– Cuando se trata de sarro en los dientes, es una forma de agresión interior, una reacción que no ha sido resuelta y vuelve a aflorar.
Referencias: https://www.airedeluz.com/blog/index.php/glosariocuerpofisico/1039-dientes https://www.100dental.es/los-conflictos-emocionales-que-reflejan-nuestra-boca/ https://www.cuerpomente.com/salud-natural/terapias-naturales/decodificacion-dental_1188


Muy buen articulo
¡ Excelente! En película de investigadores siempre es la vía para identificar a la persona. Ahora, aprecio que estos lamentablemente ocupan un puesto bastante alejado, cuando detoman atención. Hoy día la asistencia médica paso a ser un servicio muy caro y la odontología, aún más. Y tanto, es lo que nos dice del ser, en general.
ONS, yo tengo problemas por que rechino mis dientes de noche, algunos me han dicho que le llaman bruxismo. En el texto dice que esto, según este estudio de los dientes puede ser generado por » que la persona durante el día repirme la ira y la tensión» y me quedo pensando cómo puedo estarla reprimiendo, creo que no tenemos la suficiente educación en temas emocionales y mentales, como trabajarlos o identificarlos. En lo personal no he identificado como puedo estar reprimiendo mi ira intensión. Me parece genial el texto y sería interesante hondar más en estos temas, gracias por este artículo César Valderrama.