La naturaleza electromagnética de nuestro planeta, hace que estemos siempre en un constante intercambio de energía entre nosotros y el ambiente. Desde la ciencia, existen diferentes acercamientos a esta realidad, unas más complejas de explicar por el nivel de abstracción que requieren y otras han sido más sencillas y son hasta cuantificables de alguna forma.
Dentro de estas formas cuantificables, se ha logrado cuantificar la cantidad de iones presentes en el ambiente. Dada la naturaleza de los iones, se pueden identificar como iones positivos y iones negativos y en la naturaleza como valor promedio, se ha logrado determinar que el equilibrio entre iones es de 5 iones positivos por 4 iones negativos1.
En la misma naturaleza, existen lugares y eventos en donde se genera una mayor cantidad de iones negativos, como son las tormentas eléctricas, cascadas y aguas en movimiento, las montañas y el mar, el denominado territorio esencial. Con este contexto, podemos entender que toda actividad humana genera diferentes tipos de energía y el avance de la “civilización” ha provocado que estas actividades generen un aumento de los llamados iones positivos que, desde un punto de vista ambiental, son los contaminantes atmosféricos del aire.
Un ambiente cargado de un exceso de iones positivos, ocasiona en las personas que habitan en ellos diferentes tipos de complicaciones en su salud, sobre todo en las vías respiratorias2. La diferencia entre la concentración de iones de diferentes espacios es muy grande, mientras que, en un departamento urbano, se ha encontrado que la cantidad de iones es de 50 a 100 por cada cm3, la cantidad presente en una montaña es de 5000 a 10000, y después de una tormenta eléctrica de 50000 a 100000. Esta carencia de iones ha generado el denominado síndrome del edificio enfermo.1
El mecanismo natural, para la compensación de la presencia de iones positivos, es la presencia de iones negativos. Los iones negativos tienen diferentes formas de generarse, las más efectivas son las naturales y todas relacionadas con acciones de la naturaleza. La presencia de iones es mayor en los días soleados que en los días nubladas, esto debido a que la radiación solar provee la suficiente cantidad de energía a las partículas del ambiente a que se ionicen, las cuales por acción del viento se mueven a diferentes locaciones. Las lluvias fuertes también tienen el mismo efecto, el movimiento de las moléculas de agua favorecen el fenómeno de autoionización del agua3, siguiendo el mismo principio que funciona con los ríos, las cascadas y el mar. De forma similar, el fuego es un dador de energía, capaz de permitir la ionización de los átomos de materia sólida, líquida y del aire4.
No siempre podremos vivir en espacios naturales para poder contar con un equilibrio entre iones positivos y iones negativos. Existen diferentes formas de hacerlo, permitir que la radiación solar ingrese directamente y facilitar una ventilación permanente. Utilizar lámparas de sal y humificadores ayudan a generar iones negativos. Mientras que una permanente presencia de plantas ayuda a retener iones positivos.
Pero existen recursos conscientes con mayores efectos; la ejecución del fuego sagrado, es un generador de iones formidable, la movilización iones del aire mediante Kriya Yoga, las prácticas de yoga en presencia del sol, a más del efecto que generan en el practicante, permiten que los ambientes se carguen de los iones negativos que son necesarios.
Fuentes consultadas
1Terres-Speziale. Manejo de la contaminación ambiental intramuros. Revista Mexicana de Patología Clinica, 2006, Vol. 53 Num. 1; 29-38.
2 Krueger AP, Hicks WW, Beckett JC. Influence of air ions on certain physiological functions. In: Tromp SW (ed). Medical biometeorology. Amsterdam: Elsevier Publ, 1963; 351-369.
3Geissler, P. L.; Dellago, C.; Chandler, D.; Hutter, J.; Parrinello, M. (2001). «Autoionization in liquid water». Science 291: 2121-2124.
4Slavin, M. Atomic Absorption Spectroscopy. John Wiley & Sons, New York. 1978.


Muy bien tratado el tema, sobre todo nos permite conocer, qué lugares, espacios, sitios, debemos escoger para habitar o visitar. Permite que pongamos más atención sobre nuestro entorno.
Om Namaha Shivaya!
Muy interesante, gracias.
gracias … gracias gracias