“El espíritu universal se expresa en diferentes grados de desarrollo, desde el más bajo hasta el más elevado. En las piedras y en la tierra, por ejemplo, no existe vida ni conciencia alguna en la forma en que solemos concebir estas. En los árboles existe un crecimiento vegetativo, una cierta vitalidad, más no una vida libre ni un pensar consciente” (i), así lo comprendió Paramahansa Yogananda, yogui y Gurú, precursor de la ciencia del Kriya Yoga en Occidente, distinguiendo biológicamente al ser humano cósmico dotado de “Aquello, o, Algo más”, que el resto de los seres vivientes no poseen: el mundo interior, la energía vital o la esencia del yoga al tener conciencia de la unidad con el Creador y voluntad para alcanzar la Verdad Primigenia.
Los animales están dotados tanto de vida como de percepción de la vida. En el hombre –el cénit de la escala evolutiva– existe no solo vida y conciencia de ella, sino también conciencia del ser Espiritual. “Así es natural para el hombre desarrollarse mediante el uso del pensamiento y la razón”. (ii)
Conviene entonces mostrarse de acuerdo, desde un punto de vista Superior, con que no es posible estar en discrepancia con la evolución del Universo, porque hasta el inconsciente colectivo y lo que él emana, es parte de esa evolución. Ocupa su lugar en el esquema general de la experimentación.
En su propuesta de modelo descriptivo de los estadios por los que evoluciona la conciencia, Ken Wilber, escritor y filósofo estadounidense, explica: “La evolución desde la autoconciencia a la supraconciencia es el paso del ‘pequeño yo’ al ‘gran yo’ y supone trascenderse a uno mismo, des-identificarse del ego para fundirse con la Unidad”. (ii)
He aquí una de las definiciones de estado de conciencia que muestra una percepción ontológica indiscutible: “Es aquel en que se encuentran activas las funciones neurocognitivas superiores. Determina la percepción y el conocimiento del mundo psíquico de cada persona y del mundo circundante”. (iii)
Para Wilber, reconocido por sus exigentes y rigurosas críticas al movimiento new age, a nivel global, se puede considerar que el ciclo vital de la Conciencia abarca tres dimensiones: el subconsciente (instintivo e impulsivo); la autoconciencia (ego, conceptual); y la supraconciencia (transpersonal, transcendente)”.
“La evolución del subconsciente hacia la autoconciencia implica la construcción del “pequeño” yo, y se representa con el mito del héroe y su batalla por liberarse de un subconsciente lleno de conflictos, miedos y angustias, en busca del crecimiento, la individualización, la separación y la diferenciación”.
Debido a las mareas de inquietud causadas por la identificación de la mente y el cuerpo con las experiencias, no nos es posible reconocer y alcanzar el verdadero estado de consciencia, fractal de la Energía Suprema. Y la verdadera naturaleza nuestra persiste distorsionada frente a la ligadura y enamoramiento de los estímulos transitorios.
Librarse del dolor y el sufrimiento causado por la identificación que se suele adoptar frente a toda vivencia, significa trascender las ataduras a memorias de muchas eras en el cuerpo, y desenfundar pensamientos de la condición divina basados en la Verdad Suprema.
En este proceso en el que los seres humanos están destinados a evolucionar hasta convertirse en seres conscientes, Wilber, pensador y practicante de distintas técnicas budistas de meditación, ha investigado y expuesto los campos o niveles de la Conciencia de la siguiente manera:
NIVEL PRE-PERSONAL
Este nivel de conciencia representa la conquista de un yo individual e incluye tres estadios de base: el yo-físico, el yo-emocional y el yo-mental.
NIVEL PERSONAL
Este nivel engloba estados de conciencia asociados a una mente individual en sociedad e incluye dos estadios: el yo-social y el yo.
NIVEL TRANSPERSONAL
A partir de este punto, Wilber se apoya en las enseñanzas de las tradiciones místicas orientales y occidentales para poder describir los nuevos estados de conciencia. En la opinión de este pensador, la psicología occidental no solo no ha entrado realmente en el estudio de estos estados de conciencia, sino que en muchos casos los identifica como estados patológicos y desequilibrios en la persona que los experimenta.
Referencias:
(i) Paramahansa Yogananda, (2004). La Ciencia de la Religión p98.
(ii) Paramahansa Yogananda, (2004). La Ciencia de la Religión
(iii) Wilber, K. (1990). El Espectro de la Conciencia, (1ª Edición 1977)
https://es.wikipedia.org/wiki/Estado_de_conciencia
https://blogs.upm.es/culturafisicaoriental/2020/10/17/meditacion-y-conciencia-ken-wilber/

