Akira Kurosawa, cineasta japonés, nació el 23 de marzo de 1910 en Tokio, de ancestros samurais, su padre era comerciante y Akira el último de siete hijos. Comenzó a estudiar pintura en la Academia de Bellas Artes y ganó algunos premios, pero la abandonó para entrar en el mundo del cine (1936) como asistente en los Estudios Toho. Durante años realizó diversas funciones, se hizo conocido como guionista y debutó en la dirección con “La leyenda del judo” (1943) que resultó popular.
Hasta el final de la década realizó nueve películas entre las que destaca “Los que pisan la cola del tigre” (1945), parodia de un drama kabuki prohibida por la censura japonesa por ser muy “occidental y democrática” y prohibida por la ocupación posguerra estadounidense por fomentar valores feudales. El reconocimiento de Kurosawa se produce en 1950 con “Rashomon”, basada en dos relatos de Akutagawa Ryunosuke, en la que cuatro personajes recuerdan dos crímenes desde cuatro puntos de vista diferentes. En ella introduce novedades técnicas y utiliza el flashback, y de ella surge el “efecto Rashomon”.
Con frecuencia sus películas son adaptaciones de obras de autores occidentales (Shakespeare, Dostoyevski, Tolstoi, Gorki) con profundas impregnaciones japonesas; otras se basan en relatos tradicionales y en las artes teatrales kabuki y noh. Realizó críticas políticas, abordó temas psicológicos y cotidianos. Era altamente perfeccionista, por lo que invertía gran cantidad de tiempo y esfuerzo para lograr hechos y detalles visuales tal como los deseaba filmar.
Otras películas de importancia son “Los siete samurais”, “La fortaleza escondida”, “Dersu Uzala”, “Kagemusha” y “Ran”. Éstas y otras fueron merecedoras de varios premios en los Festivales de Venecia, Berlín y San Sebastián, en la Academia hollywoodense, en los BAFTA y en Cannes, dos premios honoríficos por su trayectoria, entre otros más. Su obra también influyó en muchos directores occidentales.
Falleció en Tokio el 6 de septiembre de 1998.

