Ramón Díaz Sánchez, escritor, periodista y político venezolano, nació el 14 de agosto de 1903 en Puerto Cabello, Carabobo, de familia humilde que vivía en una situación económica precaria. A duras penas asistió a escuelas donde todos los niños recibían las mismas clases juntos en un salón; después amplió su educación con estudios autodidactas.
Trabajó en la Casa Comercial Otto Reddler Sucesores, como ayudante en un taller mecánico, aprendiz en la fábrica de tabacos y pintando carteles de cine con su tío. Quería ser escritor y comenzó como periodista local en el Boletín de Noticias y El Estandarte. Viviendo en Maracaibo escribió para La Información, Excelsior y La Hora Literaria, y co-fundó el grupo literario “Seremos”, crítico de la dictadura gomecista.
Durante su prisión (1928-1929) leyó, escribió y aprendió inglés y francés. Tras ser liberado se estableció en Cabimas, ejerció como Juez de Instrucción, continuó estudiando, colaboró con el diario Panorama, estableció una imprenta y fundó el periódico Taladro. Su primera novela, “Mene” (1933), premiada por el Ateneo de Caracas (1935), introdujo en la literatura el mundo del campo petrolero.
Establecido en la capital, ejerció una serie de cargos públicos, incluyendo la consejería de embajadas venezolanas en Europa, además de su trabajo literario y la colaboración con diversos medios impresos como los diarios El Nacional, El Universal, el semanario Fantoches y la revista Élite. Otras novelas son: “Cumboto” (1950, Premio Arístides Rojas, traducida a varios idiomas), “Casandra” (1957) y “Borburata” (1960).
También abordó el ensayo y el cuento, ganando el concurso de El Nacional con “La virgen no tiene cara” (1946), y renovó el género biográfico en Venezuela con la magistral “Guzmán, elipse de una ambición de poder” (1950).
Premio Nacional de Literatura 1952, es considerado uno de los más importantes literatos venezolanos de la primera mitad del siglo XX.

