Samsara es un concepto de la tradición védica que alude al ciclo de reencarnación y muerte al que las almas están sujetos, como un instrumento y/o oportunidad para que los seres puedan experimentar los opuestos y vivir las experiencias requeridas para desarrollar discernimiento (viveka) y desear la liberación (moksha), liberarse del ciclo y dejar de reencarnar, para regresar a la unificación con la conciencia misma.
¿Qué pasaría si la tecnología replicara este concepto con objetivos de progreso y eficiencia industrial? La historia de Mickey 17 nos lleva a un escenario futurista en donde su personaje principal, Mickey Barnes (Robert Pattinson), acepta, con poca conciencia del compromiso, el convertirse en un “descartable”, el tripulante de una misión de colonización espacial que servirá como conejillo de indias para el desarrollo de las condiciones de vida humana en un agreste planeta congelado.
El programa de los “Descartables” (Expendables en inglés) consiste en crear una réplica exacta de la constitución celular del cuerpo de un ser humano, así cuando el “descartable” muere, sus restos son reciclados, junto con otros desechos, y fungen como la materia prima para un nuevo cuerpo al que se le instala un actualizado “back up” de sus recuerdos.
Surge inmediatamente la pregunta ¿este ser replicado es en sí un humano o sólo un “robot” de carne y hueso con una personalidad instalada? El líder de esta misión espacial, Kenneth Marshall (Mark Ruffalo), un político megalómano asociado a una corporación que asemeja más a un culto radical, da una rápida respuesta a esta cuestionante, los “descartables” no son humanos, no tienen alma. Y esta postura se convierte en la visión de toda la tripulación, deshumanizando el trato que le dan a Mickey, quien después de su primera réplica pierde su apellido para pasar a acompañar su nombre con el número de la versión de su réplica.
Es así como conocemos a Mickey 17, la décimo séptima réplica, lo que también nos sugiere la décimo sexta muerte que ha experimentado Mickey. Y a pesar de la cantidad de veces que ha experimentado la muerte, ante la constante pregunta de la tripulación ¿Qué se siente morir?, la respuesta de Mickey siempre es la misma “morir es horrible”. Sin embargo, Mickey descubre que su temor a morir no es el mismo cuando confía en que será replicado, que de alguna forma “regresará a la vida”. Es sólo cuando su existencia individual se ve amenazada que siente el profundo temor de desaparecer para siempre.



Por fortuna para Mickey, conoce a Nasha, una oficial de seguridad de alto rango, quién se enamora de él y lo acompaña a lo largo de sus “reencarnaciones artificiales”, brindándole la humanidad y protección que el resto de la tripulación le ha negado. Nasha también le brinda información acerca de sus anteriores réplicas, en las que ella nota sutiles diferencias, iteraciones de sus recuerdos que se convierten en una ecuación que define como resultado la personalidad de cada uno de los Mickeys. Estas diferencias se hacen evidentes cuando por un error logístico se imprime una décimo octava versión de Mickey, sin que la anterior se hubiera eliminado, poniendo en escena a dos Mickeys con personalidades radicalmente distintas, como una suerte de Dr. Jekyll y el Sr. Hyde habitando en cuerpos individuales.
Orbitando esta profunda temática central, encontramos elementos, personajes y situaciones que cuestionan nuestra realidad inmediata como humanidad, el fanatismo político, la segregación social, la explotación humana, la alimentación, entre otros temas que el director sur coreano Bong Joon Ho acostumbra exponer con crudeza y humor negro en su filmografía. Hay quienes se animan a comentar que Mickey 17 es la evolución futurista y “hollywoodense” de la ganadora del Oscar “Parásitos”, del mismo director.
El director de fotografía Darius Khondji, recordado por sus trabajos junto a Jean Pierre Jeunet, nos ofrece una atmósfera que transmite la densidad emocional de la misión interplanetaria y su debate moral, muy cercano a la que se puede experimentar en la saga de Alien (Jeunet y Khondji participaron en la 3ra película), sólo que aquí los monstruos extraterrestres son los humanos.
Detrás del discurso político y social, Mickey 17 nos invita a cuestionarnos acerca del sentido de la vida, la existencia, los recuerdos como materia prima para la identidad y qué se encuentra más allá de la individualización de la conciencia.
Fuentes:
https://en.m.wikipedia.org/wiki/Mickey_17
https://www.nytimes.com/es/2025/03/09/espanol/cultura/mickey-17-robert-pattinson.html
https://pocculture.com/review-bong-joon-hos-mickey-17-is-a-science-fiction-dystopia-thats-all-too-real/


Muchas gracias por la reseña!
Me parece una película imprescindible de ver 🙏🏻
Gracias por el análisis y recomendación, la tenía en lista, la veré esta semana, se me despertó
la curiosidad al ver el trayler
mucha información volveré a leerlo y dejaré un comentario