George Herbert Hitchings, químico estadounidense, nació el 18 de abril de 1905 en Hoquiam, Washington, en el seno de una familia de origen británico. Creció, entre California y Washington, en un ambiente hogareño cálido, amoroso, amantes del conocimiento y la lectura. Su padre falleció tras una larga enfermedad y Hitchings se sintió inclinado hacia la medicina.
En 1923 ingresó en pre-medicina en la Universidad de Washington, al año se graduó en química con altas calificaciones, obtuvo su título cum laude en 1927 y la maestría en 1928. Becado en Harvard continuó sus trabajos de postgrado y un año después fue profesor asociado en el Departamento de Química de Cambridge y en el de Química Biológica de Harvard. Obtuvo su doctorado (1933) con una investigación sobre métodos analíticos para las bases purínicas, objeto de sus primeras publicaciones.
En 1942 se incorporó a los Laboratorios Burroughs Wellcome donde trabajó hasta 1975. Allí desarrolló una serie de investigaciones sobre metabolismo de compuestos purínicos junto a Gertrude Elion, y sobre antivirales y antibacteriales, que produjeron el diseño de medicamentos que interferían en las funciones vitales de agentes patógenos específicos y en células.
Los nuevos medicamentos resultaron efectivos contra una notable diversidad de enfermedades: cáncer, artitis reumatoide severa y otras afecciones autoinmunes, gota, paludismo, infecciones virales y bacterianas y herpes viral, así como la supresión del rechazo a órganos transplantados.
Su trabajo abrió el camino para el desarrollo de medicamentos contra el SIDA y le hizo acreedor del Premio Nobel de Fisiología o Medicina 1988 compartido con Elion y James Black.
Además de investigador, fue profesor en tres universidades y ejerció cargos administrativos como el de vicepresidente del laboratorio. En sus últimos 20 años también realizó trabajo filantrópico y voluntariado cívico.
Falleció el 27 de febrero de 1998 en Carolina del Norte.
Fotografía: George Herbert Hitchings acompañado por su colega Gertrude Elion.

