Vicente de Paúl, sacerdote y santo francés, nació el 24 de abril de 1581 en Pouy, Gascuña, en una familia campesina. Siendo pastor dio muestras de fina inteligencia y fue enviado a estudiar con los Franciscanos. A los 19 fue ordenado sacerdote y a los 23 obtuvo el doctorado en filosofía y teología, en Toulousse.
Durante un viaje en barco fueron atacados por piratas y De Paúl es hecho esclavo en Túnez. Su tercer propietario se convirtió al cristianismo y lo liberó, por lo que pudo regresar a Francia. Encargado de la parroquia Clichy, conoce a su padre espiritual el cardenal Pierre de Bérulle y realiza catequismo. Luego fue tutor de los hijos de los marqueses de Gondi, quienes contribuyeron con las obras que emprendería luego.
Conoció la miseria de la población campesina y de los sacerdotes que la atendía, decidiendo dedicar su vida a los más necesitados y a la formación de sacerdotes. Su visión se amplió hacia otros grupos como niños abandonados, enfermos, pobres, condenados a las galeras, esclavos, ancianos, mendigos, entre muchos otros.
En 1617 nació el primer núcleo caritativo, Congregación de la Misión o Lazaristas, y como era costumbre, mujeres eran las que se movilizaban por los recursos, dando origen a las Damas de la Caridad, y mujeres las que lo atendían, dando origen a la Compañía de las Hijas de la Caridad. En 1639 también organizó campañas de ayuda a víctimas de la guerra, la plaga y el hambre.
Fueron creados más de 70 centros de caridad y 20 seminarios para el clero diocesano. Las congregaciones se extendieron en Europa y algunos países africanos. De Paúl fue canonizado y muchas instituciones llevan su nombre.
Falleció en París el 27 de septiembre de 1660.

