Jules Laforgue, crítico y poeta simbolista francés, nace en Montevideo, Uruguay, el 16 de agosto de 1860. Sus padres, de origen francés, se trasladan al sur de Francia cuando Jules tenía 6 años, allí estudia y luego ingresa a la Escuela de Bellas Artes en París. Comienza a escribir y publica sus primeros poemas en las revistas L’Enfer y La guepe. Laforgue trabajó en la Gazette des Beaux-Arts de Charles Ephrussi y luego como lector de francés para Augusta, emperatriz germana, con quien viaja por toda Alemania. Luego recorre Dinamarca, se casa en Londres y finalmente se establece en París.
Su obra se vincula al “decadentismo”, corriente pesimista que considera haber nacido demasiado tarde en el siglo, al cual desprecian y de cuya influencia deben liberarse, sin dejar de aceptar las obras admirables en él producidas. Laforgue halla un camino en el que es reconocido como un poeta original, renovador y vanguardista, e introduce en Francia el verso libre junto a Rimbaud. En su poesía incorpora términos triviales, términos raros y neologismos, se hace presente la ironía y el simbolismo del dolce non far niente y, a la vez, escribe letanías e invocaciones marianas.
Entre sus obras poéticas principales figuran “Los lamentos” (1885), “La imitación de nuestra señora la luna y “Le concile féerique” (1886), y las publicadas póstumamente “Las flores de la buena voluntad”. En 1894 se publican sus “Poesías completas”.
Falleció en París el 20 de agosto de 1887, días después de cumplir 27 años.

