La interacción entre las personas conlleva la expresión de pensamiento y sentimientos, y está mediada por el lenguaje que permite la comunicación verbal o no verbal. A través de este el ser humano participa de un proceso que le permite conocer, analizar, comprender e integrarse a nivel individual y social.
Dentro de esa dimensión no verbal mencionada, hay infinidad de formas de expresarnos, aunque una especialmente nos permite conectarnos e incluso conocernos con otros desde una perspectiva más cercana, y se trata de la risa que se define como una reacción biológica ante determinados estímulos producida por el organismo, y como forma de manifestar emociones mediante gestos que involucran el rostro e incluso algunas partes del cuerpo que nos expresan en conjunto.
Algunas investigaciones realizadas para comprender mejor esta acción que es la risa, consideran de un lado su configuración fisiológica, sus efectos y también como se presenta en ciertas conductas que detonan enfermedades psiquiátricas o degenerativas. Esta aproximación científica también arroja conclusiones sobre beneficios a nuestra salud física, mental y emocional.
Se ha conceptualizado desde la simple asociación de la risa como respuesta a un estímulo cómico, de humor; como una expresión de alegría y felicidad; como una parte que complementa la comunicación verbal hasta el nivel de la satisfacción alcanzada por algo.
Estos enfoques científicos pierden de vista la esencia de algo tan humano y divino que subyace a la acción misma de la risa; y es cuando la literatura nos rescata con postulados como el del gran escritor y novelista ruso Fiódor Dostoyevski quien en una de sus obras plasmó una mirada más elevada sobre la risa como un recurso en la aproximación con las personas al señalar que “Si queréis estudiar a un hombre no prestéis atención al modo en que calla, o habla, o llora, ni siquiera en que es conmovido por las nobles ideas. Miradle más bien cuando ríe.”
Es un momento de revelación en el que surge el sincero afecto, empatía y respeto; o el falso aprecio, la ironía y la envidia. Es como un lenguaje que devela de nosotros mucho mas de lo imaginado. De cierta manera para Dostoyevski la risa nos despoja de lo aparente y muestra sin mayor adorno nuestra esencia.
Esto sucede porque no se trata solo de reírse o sonreírse, sino de con quienes hemos compartido esta comunicación tan particular y lo que allí aflora propiciando un reconocimiento humano donde el corazón se abre para sentir, ver y dejarse ver.
Fuentes consultadas:
1. Zaragozano J. Fleta. La risa: de la patología a los efectos terapéuticos. Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria Facultad de Ciencias de la Salud. Universidad de Zaragoza. 2017 en chrome-extension://efaidnbmnnnibpcajpcglclefindmkaj/https://www.pediatriaintegral.es/wp-content/uploads/2017/xxi06/11/n6-436e1-6_Int-Esp.pdf
2. https://es.wikipedia.org/wiki/Fi%C3%B3dor_Dostoyevski


Las personas que hacen reír transmiten luz de energía para el corazón . Ideal es tener contacto más con personas que me activen los chakras por la risa a carcajadas que desconecta de las preocupaciones y es una puerta a la luz.
Interesante y gelástico material… Con soporte del Sexto Evangelista, vow!
Ons, me acordé del Wason de Batman, también de la risa nerviosa y de la risa de un bebe.