Vivimos tiempos de proliferación musical, extrema como muchas cosas en estos tiempos, cuando corrientes sonoras y vibracionales transportan, querámoslo o no, seamos conscientes de ello o no, hacia contrastantes instancias: mundos empalagosamente densos o extraordinariamente sutiles, visibles e invisibles.
La música y sus parámetros de afinación cumplen papeles fundamentales de direccionamiento de la energía y la conciencia, ya que establecen los fundamentos físico-acústicos a partir de los cuales se construye toda la estructura musical. Al definir la frecuencia vibratoria bajo la cual se denomina el sistema de notas musicales, estamos definiendo parámetros vibracionales establecidos mundialmente para enmarcar las frecuencias que por norma se deben utilizar para afinar los instrumentos musicales.
La mayor parte de la música de todo el mundo se estandarizó en 1955 a partir de que la Organización Internacional de Normalización (ISO) estableciera que la nota “La” corresponde a 440 Hz, y que a partir de ahí se derivarían las demás notas de las escalas musicales utilizadas en occidente.
En ese entonces, músicos franceses en cabeza de Claude Delvincourt (entonces director del Conservatorio Nacional de París) organizaron su oposición argumentando que la resonancia Schumann[1], con sus casi 8Hz, es la vibración fundamental del campo energético de la Tierra. Es la frecuencia sonora fundamental del planeta y por consiguiente de todos los fenómenos vibratorios de los seres vivos que aquí habitamos.
La resonancia Schumann es como el “Om” que canta el planeta mientras danza en una sinfonía cósmica. En términos musicales, la frecuencia de 8Hz corresponde a un Do -1, que corresponde en secuencia a un Do 4 de 256Hz, escala en la que el “La” tiene una frecuencia de 432Hz y no de 440Hz. La pregunta que muchos se han hecho es: ¿por qué estandarizar una alteración? ¿Qué implicaciones tiene para la salud, compenetrarnos en la resonancia de la tierra con las frecuencias puras que emana? Diferentes definiciones de salud, emplean el concepto de armonía:
Definición según la Organización Mundial de la Salud (OMS):
- “Es el resultado de la armonía entre los diversos aspectos del ser humano y su entorno.»
Definición según la medicina tradicional china (MTC):
- “(…) el equilibrio dinámico entre las fuerzas opuestas del yin y el yang, así como el flujo armonioso del qi (energía vital) a través de los meridianos del cuerpo.»
Definición según la filosofía Ayurveda:
- «La salud en el Ayurveda se logra cuando existe una armonía perfecta entre el cuerpo, la mente, los sentidos y el alma. Es un estado de equilibrio en el que todos los sistemas del cuerpo funcionan de manera óptima, las emociones están equilibradas y la persona vive en armonía con su entorno.»
Estas definiciones mencionan la importancia de armonizar, entendiéndose como equilibrar y corresponder, lo que es propio con el entorno.
En este orden ideas, cabe preguntarse acerca de los efectos de la música que actualmente viene siendo desarrollada por inteligencia artificial, algoritmos y modelos de aprendizaje automático que analizan grandes cantidades de música existente para generar “nueva” música basada en los patrones identificados.
Por su parte, el desarrollo de la música y las sonoridades basadas en las frecuencias solfeggio, buscan corresponder a los principios de resonancia naturales en el sistema humano y cósmico.
Las frecuencias solfeggio son el sistema de sonidos que resuenan fractalmente con la frecuencia de 432 Hz como nota referente, a su vez correspondiente a la resonancia Schumann de la Tierra. Para su uso, experimentación y referencia, compartimos cómo se agrupan en nueve frecuencias: 174 Hz, 285 Hz, 396 Hz, 417 Hz, 528 Hz, 639 Hz, 741 Hz, 963 Hz.
Los efectos en la mente, las emociones, el sistema energético, y las propiedades de ajuste interno, balance y armonización, serán descubiertas por quien, consciente de ser un fractal del Universo, se disponga a afinar el instrumento para resonar con una sonoridad de naturaleza cósmica.
Fuentes consultadas:
[1] La resonancia Schumann es un conjunto de picos en la banda de ELF (extremely low frequencies: ‘frecuencias extremadamente bajas’) del espectro electromagnético de la Tierra)
-Dick, M. Investigación: Marcos, Conceptos y Herramientas – FADU-UBA, 1.er cuatrimestre 2018
-OMS, Constitución de la Organización Mundial de la Salud, 1946
-World Journal of Traditional Chinese Medicine, Volume 3, Issue 3, 2017
– Ayurvedic Science of Health and Longevity, 2005


Gracias. Muy útil para entender las frecuencias sonoras y su progresión.
Me quedó una duda… ¿Por qué en la progresión expresada no aparece la Solfeggio 852 Hz?