Simon Newcomb, astrónomo y matemático estadounidense, nació en Wallace, Nueva Escocia, Canadá, el 12 de marzo de 1835, hijo de maestros. Desde muy pequeño aprendió a contar, sumar y multiplicar, y antes de los 7 años realizaba extracciones de raíces cúbicas. Sin educación formal, a 18 años alcanzó a su padre en Maryland, EEUU. Trabajó dando clases, estudió ávidamente matemáticas y ciencias por su cuenta, y mantuvo contacto con el físico Joseph Henry del Instituto Smithsonian.
Con su recomendación, trabajó en la Oficina del Almanaque Náutico Americano, mientras estudiaba en Harvard donde se graduó Summa Cum Laude (1858). Durante la Guerra Civil fue enviado al Observatorio Naval de los EEUU, donde reorganizó el sistema de observación e instaló un nuevo telescopio de 26”. Su aporte fundamental lo realizó desde 1877 como director del “Almanaque Náutico Americano”: la renovación de la teoría y los métodos de cálculo para determinar la posición de objetos celestes del sistema solar.
Su trabajo fue compilado en “American ephemeris and nautical almanac” (1882, 1912) del que fue único o principal autor de 25/36 papers sobre el Sol, Mercurio, Venus, Marte, Urano y Neptuno, constantes astronómicas, fórmulas y principios para el cálculo de efemérides, entre otros. También colaboró con el Smithsonian y otros institutos.
El impacto fue internacional, pues, junto a A. M. Downing de la Oficina Británica de Almanaques Náuticos, formuló un sistema unificado de constantes astronómicas (1896) que se adoptó en el mundo. Inclusive en 1950 se reconfirmó que el uso de dicho sistema era preferible a cualquier otro.
Jubilado como ViceAlmirante, recibió numerosos doctorados Honoris Causa, fue miembro de academias en EEUU y Europa, y distinguido con la Legión de Honor y las Medallas Copley y Bruce, entre otras.
Falleció en Washington el 11 de julio de 1909.

