Hermann Joseph Müller, genetista estadounidense, nació en Nueva York el 21 de diciembre de 1890. Asistió a la Universidad de Columbia donde despertó su interés por la genética, que fue estimulado por el fundador del enfoque celular de la herencia, E. B. Wilson, y más tarde por T. H. Morgan, Premio Nobel por sus descubrimientos sobre el rol de los cromosomas en la herencia.
Durante su colaboración con Morgan estudió las combinaciones y recombinaciones genéticas y determinó que una mutación es producto de la fractura de los cromosomas y la consiguiente modificación de los genes. Cuantificó las mutaciones en la mosca Drosophila melanogaster y descubrió (1927) que los Rayos X son causa de mutaciones genéticas, descubrimiento por el cual recibió el Premio Nobel Fisiología o Medicina 1946. Publicó sus investigaciones en diversos artículos y colaboró con el libro “El mecanismo de la herencia mendeliana” (1915), un clásico de la genética.
Trabajó en el Instituto de Genética de Moscú (1933-1937), pasó por España colaborando con los servicios médicos republicanos en plena Guerra Civil y vivió tres años en Edimburgo laborando en el Instituto de Genética Animal. Regresó a EEUU en 1940, obtuvo puestos temporales en Massachusetts (1941-1945) y finalmente la cátedra de zoología en la Universidad de Indiana (1945-1967).
Fue muy activo en difundir los peligros de la acumulación de mutaciones genéticas, por radiaciones y determinados procesos industriales, para el patrimonio genético humano. Asimismo, realizó una propuesta controversial sobre un programa de eugenesia y la preservación del esperma de hombres talentosos.
Otras publicaciones de Müller fueron “Genética, medicina y hombre” (co-autor) (1947) y “Estudios genéticos” (1962). Miembro de diversas academias, recibió también la Medalla Darwin-Wallace y la distinción como Humanista del año (1963).
Falleció en Indianápolis el 5 de abril de 1967.
Fotografía: Müller y sus estudiantes en la cátedra de zoología.

