Christian Friedrich Tieck, escultor neoclásico alemán, nació el 14 de agosto de 1776 en Berlín, hijo de un comerciante de cuerdas educado, que poseía una biblioteca de autores de la Ilustración Alemana. Friedrich demostró inclinación y habilidad para las artes, y fue enviado a instruirse con el escultor Heinrich Bettkober (1789-1795). Continuó sus formación con Johann Schadow, siendo uno de sus mejores discípulos; premiado al concluir, pasó a trabajar como asistente del maestro.
En 1796 produjo sus primeras obras originales y en 1897 Schadow lo promovió y recibió una beca para Italia, pero la campaña de Bonaparte impidió que Tieck pudiera ir, por lo que se dirigió a Múnich y París (1798); allí trabajó en el taller de JL David y la escuela de Bellas Artes le otorgó el Premio de Roma (1800).
Entre 1801 y 1805 trabajó en Weimar, Berlín y Múnich, talló principalmente bustos idealizados y recibió numerosos encargos, entre ellos, varias esculturas para decorar el castillo del duque de Sajonia-Weimar-Eisenach, lo que aumentó su prestigio. Finalmente, en agosto de 1805, llegó a Roma donde estudió la escultura antigua y realizó un busto de Von Humboldt.
De vuelta en Múnich (1809) continuó con los retratos y recibió de Luis I de Baviera un importante encargo: contribuir con el proyecto Walhalla (1807), un “Olimpo” dedicado a los alemanes laureados y distinguidos, construido a orillas del Danubio (Baviera, 1830-1842). Vivió de nuevo en Roma (1811-1819) donde entabló una estrecha amistad con el también exdiscípulo de Schadow, Christian D. Rauch.
Al regresar a Berlín (1819) continuaron los encargos, tanto de instituciones como de particulares. Entre ellos estuvo la serie de personajes mitológicos para el Teatro Real; otra serie, un grupo de bronce y una estatua de Schinkel para el Museo de Berlín, y un monumento fúnebre para el general Von Schanhorst.
Falleció el 24 de mayo de 1851 en Berlín.
Fotografía: https://m.media-amazon.com/images/I/71VPr4dEn3L.jpg.
