Laura Maria Catharina Bassi, científica, poeta y filósofa italiana, nació el 31 de octubre de 1711 en Boloña, Emilia-Romaña, en el seno de una familia culta y acomodada, de padre abogado que impulsó su educación. Niña precoz, a los 5 años aprendió idiomas con su primo, el padre Stegani, y desde los 13 recibió tutoría del médico familiar, Gaetano Tacconi, en matemáticas, filosofía, física, metafísica, química e hidráulica, entre otras materias.
Tacconi la promovió en los círculos académicos y ante el arzobispo Cardenal Lambertini, quien organizó eventos públicos para presentarla. Con 21 años ingresó en la Academia de Ciencias de Boloña, defendió varias tesis sobre la luz, la óptica y las propiedades del agua, recibió dos doctorados honorarios y, tras un examen, se convirtió en la primera mujer profesora universitaria. El Senado acuñó una medalla con su efigie.
Se casó con el médico y profesor Giovanni Veratti quien la apoyó en su difícil vida profesional, así como en el cuidado de sus 8 hijos. Bassi impartía cursos y demostraciones experimentales de física newtoniana en el laboratorio construido junto a su esposo en casa (1755), donde recibía estudiantes de toda Europa, entre ellos el biólogo Spallanzzani y el físico Volta.
En 1745 el papa Benedicto XIV (Lamberti) formó un grupo con los mejores científicos (24 Benedittini) al que Bassi solicitó sumarse, siendo la 25º. Trabajó junto a Veratti sobre posibles aplicaciones medicinales de la electricidad y ocupó la cátedra de física experimental con su esposo de asistente.
Publicó una treintena de trabajos, se especializó en la física de Newton y fue una de las primeras en difundirla en Italia. Además fue pionera en armonizar el desempeño profesional y doméstico.
Falleció el 20 de febrero de 1778 y, a pesar de algunos reconocimientos póstumos, ha sido ignorada en la historia de la ciencia.
Fotografía: https://evrenatlasi.com.tr/wp-content/uploads/2022/01/Laura-Bassi.jpg.

