Actriz francesa
Henriette-Rosine Bernard nació el 23 de octubre de 1844 en París. Era hija ilegítima de Judith Bernhardt y un cortesano holandés judío de una familia adinerada. Se desconoce el nombre de su padre, solo que esa parte de la familia pagó su educación y le dejaron una buena suma de dinero en un fidecomiso. Su mamá viajaba constantemente por lo que Sarah creció entre niñeras e internados, y fue allí donde comenzó a actuar y luego de la muerte de su padre (1859) la familia decidió que ella debía convertirse en actriz profesional.
En 1862 hizo su debut como Racine, en Ifigenia, una mala experiencia ya que tuvo miedo escénico y se apresuró en sus líneas. No duró mucho en esa compañía de teatro y luego de intentar en otra compañía decidió viajar. Regresó a Paris luego de saber que su madre tuvo un ataque cardiaco y en 1866 tomó un empleo en una compañía de melodrama (Odéon) y con ellos alcanzó la fama.
Murió el 26 de marzo de 1923 en su ciudad natal.

