Francis Bacon, filósofo, abogado, político y escritor inglés, nació en Londres el 22 de enero de 1561, hijo menor de un alto funcionario del gobierno y de una de las mujeres más ilustradas y cultas de su época. Comenzó su educación en casa, luego asistió al Trinity College (1573-1575), vivió en Francia (1576-1579) y estudió abogacía en el Gray’s Inn, graduándose en 1582 y ascendiendo a magistrado en 1586.
Durante su carrera política fue parlamentario 31 años, Fiscal General del reino, miembro del Consejo Privado, ministro de Justicia, Lord Guardián del Gran Sello y Gran Canciller. Trabajó para reformar leyes y sostener el Parlamento y el Poder Judicial a salvo de la injerencia de los gobernantes. Condenó a muerte a Sir Walter Raleigh y recibió dos títulos nobiliarios.
Filosóficamente su principal aporte fue impulsar el “método científico” desde la lógica, la aplicación de la analogía y mejorando la formulación de hipótesis. Propuso una filosofía inductiva en oposición a la filosofía aristotélica que planteaba establecer verdades científicas debatiendo las observaciones hasta llegar a consensos.
En su obra más importante, “Novum Organum” (1620), Bacon planteó la necesidad de obtener conocimientos mediante la experimentación, empezando por liberarse de los prejuicios procedentes de la sociedad, la educación, los hábitos, las fábulas y el lenguaje impreciso, y luego desarrollando la inducción lógica que lleva del experimento a la organización e interpretación de los datos observados, todo ello ligado a la tecnología.
Asimismo, Bacon introdujo en Inglaterra el ensayo como género literario. Otras obras destacadas son “El avance del saber” (1605), “De la dignidad y el progreso de las ciencias” (1623) y “La nueva Atlántida” (1627).
Quiso probar que el frío podía conservar los alimentos, así, salió en invierno a enterrar un pollo en la nieve y enfermó de neumonía.
Falleció en Londres el 9 de abril 1626.

