Un correcto saber estar en el presente nos previene de las fantasías, y todo el espeso derrotero que, a decir verdad, no hemos sabidos modular, precisamente porque nos encimamos demasiado sobre el porvenir. Si lo que tiene de seguro no es más que inseguridades, acuerdos con el ego, pactos con la sombra, y por ello nos aferramos a una planificación estandarizada, que consiste es reproducir a nuestros antepasados en términos de intensificar el rito de la producción para engendrar seguridad.
¿A través de qué intentamos entender el futuro si no sabemos dónde estamos parados? Por más distópico que pensemos lo que se avecina, por más utopía que definamos a través de un “yo actúo” cercenado y cercado por el desconcertante juego del conocimiento, por más interesado que estemos sobre el arrastre, imposición y dominación absoluta que entraña el colonialismo digital, previa a la otra encerrona cuántica que nos aguarda, toda la maquinaria del deseo y no deseo, se manifiesta en ese instante fugaz que es el presente.
El aquí y el ahora, que lo envuelve todo, absolutamente todo, es el lugar desde donde incubamos la transformación. La experiencia humana tiene aquí el evento supremo de la divinidad. La tendencia es a escabullirnos del presente, minarlo con sufrimientos, de caprichos, de todo un condensado de afinidades compartidas, y con ello, encerramos el alma. Este es un error de entendimiento. La rigidez de nuestra mente, la arrogancia de una supuesta estabilidad, hace que solo hagamos conciencia del pasado y del futuro. Los hábitos nos inutilizan.
Ahora que Saturno está comenzando una nueva circunnavegación alrededor del sol, la cual dura 30 años, sí, a estas alturas, en 2054, ya habrá tiempo para discernir sobre el presente, y se dirá, es demasiado tiempo para testificar plenitud transformadora. Y es que el viaje del alma comienza en el presente. De acuerdo con la alquimia del alemán Michael Meier (1568-1622), el viaje del alma comienza y termina en Saturno. ¿Por qué en este planeta? Porque es el cribador -el que diagnostica- en la evolución humana, el sendero que conduce de lo inferior a lo superior, y cabe igualmente mencionar que nadie puede pasar la influencia de este planeta si no se ha pagado las deudas kármicas. Él, solo él, decide el resultado.
Ahora, Saturno es justicia pura, y sostiene la balanza de Libra, nada menos que el perfecto equilibrio. ¿Qué relación tiene Saturno con el no estar consciente de que en el presente se deriva todo? Construimos el andamio con fines distintos a la divinidad que contenemos. ¿Qué clase de presente es habitar un presente no consciente? El astrólogo británico, William Frederick Allan, mejor conocido como Alan Leo (1860-1917) decía que Saturno tiene un anillo a su alrededor, así su influencia marca el «anillo de no pasar» entre cada plano de consciencia.
Se entiende que, sin esa demarcación cósmica, cercado natural, no habría interrupción de la consciencia. El presente nos sitúa, sin embargo, las circunstancias atentan contra la memoria. El rayo procedente del ego es el portador del virus de las incoherencias. Curioso es que aprendimos a caminar sin suelo bajo los pies. Es la forma exacta de soslayar el presente, y con esa armazón desvencijada, el juego cósmico nos encadena como Prometeo, el dios griego, portador del fuego y sustentador de la existencia.
El aislamiento asumido como causa común, y con una tecnología transhumanista que casi todo lo acondiciona. Así lo presente está cada vez más oculto, ignorado, camuflado. La soledad como dato ancestral.


«¿Qué clase de presente es habitar un presente no consciente?» Me encantó este interrogante. La arrogancia nos hacer creer que estamos en un presente consciente, y no nos damos cuenta de ello.
Estamos en esta vida para aprender de la densidad, aprender del ego y transitar con conciencia, aprendiendo todos los días.
saludos
Sublime. Profundo. Tan presente.
Excelente texto.
Gracias por compartir.
No hemos sabido estar en el aquí y en el ahora, en el PRESENTE…que es donde se experimenta el “evento supremo de la divinidad” … donde ocurre la verdadera transformación humana para la trascendencia del Ser.
Más bien nos mantenemos como suspendidos en el aire con los pies fuera de la tierra, mirando una realidad ilusoria, llena de conceptos falsos que son distorsiones del ego, encarcelando nuestra alma en el engaño, error y oscuridad; del que sólo saldremos viviendo en presente, siendo conscientes de nuestra inconciencia y con la ayuda-guía de los maestros iluminados. Esta revista nos ayuda a poner los pies sobre el suelo. ¡Infinitas Gracias!
Una artículo muy complejo para mi comprensión, interesante para el intelecto y absolutamente interesante para profundizar en el gobierno de los cuerpos celestes, en este caso Saturno dentro de nuestro proceso evolutivo.
impresionante reflexión con tanto entendimiento de la existencia humana y sus influencias cósmicas me queda muchísimo por meditar y agradecer por compartir tanta sabiduría 🙏💖
El Propósito en esta vida es una buena herramienta ante tanto desasociego. Convertido en el faro que alumbra, junto con la guía de Mataji, eterna siempre, es útil para indagar interiormente y andar un camino más ligero en el hoy, en el ahora. La aceptación de todo sin drama, es una bendita ayuda para el alma, para que deje de doler. Gloria a la Shakti.
Gracias infinitas. Om Namaha Shivaya.