La mente es ya de por sí un misterio para el hombre común, el ritmo de vida actual no da chance de siquiera auto observar su funcionamiento, mucho menos las señales que podrían alertarnos de un funcionamiento fuera de lo común.
El desgaste mental a lo largo del tiempo y la posibilidad de ciertas patologías, nos lleva a escenarios en dónde la mente se transforma en un intrincado laberinto en donde la noción de la realidad se empieza a perder progresivamente. El término utilizado para estos estados mentales es “demencia” y si bien sus causas son diversas (siendo la enfermedad de Alzheimer la principal), los distintos casos comparten en común la pérdida de la memoria, a corto y largo plazo, pérdida de la orientación, incapacidad de realizar tareas comunes, pérdida de motivación, temor sin fundamentos, dificultad para comunicar lo que se piensa, entre otros.
Es este laberinto mental en el que nos introduce con genialidad y sensibilidad la película “The Father“. Una adaptación de la exitosa obra de teatro “Le Pére”, del dramaturgo francés Florian Zeller, quien debuta en el cine dirigiendo y co-escribiendo junto a Sir Christopher Hampton, llevándose el Oscar a mejor guión adaptado.
Y es que esta no es una historia que nos habla de la demencia, sino que desde el primer minuto nos hace vivirla, desde la perspectiva de su personaje principal, Anthony, interpretado por Sir Anthony Hopkins, quien entregó una impactante actuación que lo hizo merecedor al Oscar a mejor actor protagónico.
Anthony es un hombre mayor que cree vivir en su lujoso apartamento en donde ha traído a vivir a su hija mayor, de quien se queja constantemente por ser controladora. Su hija le da el ultimátum de que debe mudarse y va a contratar a una enfermera para que lo pueda asistir en todo lo necesario, a lo que Anthony se niega rotundamente, afirmando que está en completa capacidad de cuidar de sí mismo.
La experiencia para la audiencia se va complejizando en la medida que los espacios y los personajes comienzan a cambiar sin aparente explicación. La confusión empieza a invadir al espectador, quien puede empezar a cuestionar su capacidad de entender la película (algo que puedo decir a título personal) y toda predisposición se derrumba para entregarse a la continuidad de la historia, y buscar ahí alguna señal que nos vuelva a llevar hacia la comprensión de la realidad que se nos presenta. Y es en este punto en el que se revela la intención del director, ha construído un laberinto audiovisual que semeja la mente del protagonista.
Anthony empieza a pasar de aparentar tener todo bajo control, a cuestionar las situaciones que se le presentan, gradualmente perdiendo la noción de la realidad, mientras intenta llenar los espacios vacíos con su propia argumentación, creando una verdad propia que pueda dar explicación a la constante y creciente confusión.



El primer reflejo de supervivencia es culpar al entorno y a quienes lo rodean, intentando esquivar la realidad de su estado mental. Esta espiral descendente va llevando a Anthony a perder el fundamento de su identidad y su existencia, conceptos que se han fundamentado a lo largo de los años y que hoy sólo son recuerdos que gradualmente se irán perdiendo. El temor a enfrentar este aparente vacío lo lleva a aferrarse desesperadamente a sus últimos recuerdos, con los que construye esta realidad imaginaria que intenta comprender con gran esfuerzo, día a día.
En una entrevista realizada por Virtual Village Hall, Zeller declaró que la película no se basaba exactamente en su historia personal, sino en la experiencia de haber sido criado por su abuela, que entró en demencia cuando él tenía quince años. Las emociones de ver su lento declive, le inspiró para intentar captar cinematográficamente un matiz del mundo de quienes declinan hacia la demencia, y de sus seres queridos, tanto como testigos y cuidadores. Además de introducirnos de forma magistral en la complejidad de esta enfermedad degenerativa, The Father también nos puede invitar a cuestionarnos acerca del manejo de la mente, el desgaste generado por las dinámicas de nuestros tiempos, la memoria como recurso de identidad y la forma en la que puede ser tergiversada por nosotros mismos para buscar evadir situaciones difíciles de superar, hasta el punto de convertirse en enfermedades irreversibles.
Fuentes:
https://en.wikipedia.org/wiki/The_Father_(2020_film)
https://en.wikipedia.org/wiki/Dementia
https://atrinews.usc.edu/what-the-film-the-father-tells-us-about-alzheimers-disease
https://www.awardsandshows.com/features/the-father-movie-ending-explained-54.php

