Este científico, inventor y empresario estadounidense fue amado por unos y odiado por otros tantos. Nació el 11 de febrero de 1847, en West Orange, Nueva Jersey. Fue el séptimo y último hijo de Samuel Ogden Jr. y Nancy Matthews Elliott, institutriz, quien tuvo mucha influencia sobre Thomas. Ella se encargó de su formación, ya que solo asistió unos pocos meses al Port Huron, en Michigan, donde fue calificado de mal estudiante y “retrasado”.
En 1859 empezó a vender diarios en el tren que iba de Port Huron a Detroit. En su tiempo libre iba a las bibliotecas públicas a leer y, de acuerdo con lo que leía, comenzó a realizar sus propios experimentos. Aprendió código Morse y telegrafía. Trabajó como telégrafo, hasta que logró su primer invento: el “repetidor automático”.
Trabajó en la compañía telegráfica Western Union como inventor y reparador, hasta que se independizó y creó, en 1877, el fonógrafo.
Fue muy amigo de Henry Ford, para quien diseñó una batería de auto-arranque del Modelo T, de la línea de carros que este tenía, invento que se utilizó durante décadas. Se hizo rival de otro gran científico, Nikola Tesla, ambos protagonizaron la llamada Guerra de las corrientes (Corriente Directa y Corriente Alterna). Se dice que Thomas utilizó su gran influencia para desprestigiar los avances científicos de Tesla, llegando incluso a electrocutar animales públicamente, para probar que la Corriente Alterna, que Tesla defendía, era sumamente peligrosa. El tiempo ha dicho lo contrario.
Sufrió de arterioesclerosis por muchos años, lo que mermó contundentemente su salud, hasta morir el 18 de octubre de 1931, en Nueva Jersey.

