Leopoldo Méndez, grabador, ilustrador, editor y activista político mexicano, nació el 30 de junio de 1902 en Ciudad de México, en el seno de una familia humilde con tradición en la lucha política. Estudió en la Academia de San Carlos y después en la Escuela de Pintura al Aire Libre, y como no estaba permitido trabajar con el movimiento, parte de su formación fue autodidacta.
Su arte y su vida fueron de la mano del activismo político de izquierda, influenciado por la Revolución Mexicana. Formó parte del movimiento artístico vanguardista y antiacadémico Los Estridentistas o Estridentismo (1921-1927), período en que entró en contacto con la artesanía y el folclore mexicano.
En 1926 comenzó a producir xilografías y su primer grabado apareció en la revista El Sembrador (1929). En 1930 fundó “Lucha Intelectual Proletaria”, fue miembro fundador de la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios (1933) y su revista, así como del Taller de Gráfica Popular (1937), donde realizó una destacada labor gráfica para instituciones culturales y políticas, y contra el nazismo y el capitalismo.
Fue becario Guggenheim en Nueva York (1939) y siempre se asoció con operarios. Consideraba que los artistas debían producir para el pueblo, de hecho hizo mucho trabajo colectivo y anónimo. Realizó exhibiciones individuales en Chicago (1945) y México (1946); fue esta la década más prolífica, de grandes ventas a bajos precios, lo que permitió divulgar su trabajo en EEUU y Europa.
Se especializó en grabados y aguafuertes elaborados en diversos formatos, desde ilustraciones de libros y revistas hasta murales, pasando por exposiciones en películas como Río Escondido y La rebelión de los colgados. También creó el Fondo Editorial de la Plástica Mexicana (1958-1959) que adquirió relevancia por sus publicaciones de alta calidad sobre el arte mexicano.
Falleció el 8 de febrero de 1969 en Ciudad de México.

