Ulūgh Beg, gobernante timúrida, nació como Muḥammad Ṭaraghāy ibn Shāhruj ibn Tīmūr en Solṭānīyeh (Irán) el 22 de marzo de 1394, nieto de Tamerlán, fundador de la dinastía timúrida y su imperio, desde Turquía hasta la India. Ulūgh Beg (“Gran Príncipe”) creció en contacto con estas culturas y se estima que hablaba cinco idiomas.
En 1409 comenzó a gobernar Maverannakhr/Transoxiana, cuya principal ciudad era Samarcanda.
No era un guerrero, sus intereses se inclinaban hacia las artes y la ciencia, particularmente la astronomía, y convirtió a Samarcanda en un importante centro cultural y científico del islam. En 1420 creó la madraza, institución de educación superior, y entre 1424 y 1429 construyó un gran observatorio, uno de los mejores del mundo musulmán de la época, equipado con instrumentos como un sextante de 40,4 m de diámetro, un reloj solar, un triquetrum, una esfera armilar y un astrolabio.
Trabajó con matemáticos y astrónomos como Qāḍīzāda al-Rūmī y Jamshid Kashani en la determinación de constantes astronómicas solares como el punto del equinoccio de primavera, la duración del año y la inclinación de la eclíptica respecto al Ecuador; estudió asimismo la luna, los planetas conocidos y las estrellas. Su obra resultó tan relevante como la de Ptolomeo y Tycho Brahe.
El manuscrito ”Zij-i Sultani” (Tratado del Príncipe) contiene tablas trigonométricas con ocho decimales de precisión, tablas de cálculos calendáricos, soluciones de ecuaciones cúbicas, estudios de los movimientos anuales de Saturno, Júpiter, Marte, Venus y Mercurio cuya exactitud difiere de un par de segundos de las mediciones modernas, y un catálogo de 1018 estrellas, entre otros.
Por orden de su hijo fue ejecutado el 27 de octubre de 1449, el observatorio fue destruido y sus colaboradores huyeron. Ali Qushji rescató el ”Zij-i Sultani” que fue por mucho tiempo un importante referente astronómico en Asia y Europa.
Fotografía: https://webspace.science.uu.nl/~gent0113/ulughbeg/images/ulugbek.jpg.

