La palabra conciencia tiene diferentes acepciones, según las perspectivas semánticas que le ha dado el ser humano. Unas nos llevan al reconocimiento de la realidad de su entorno y del sí mismo, otras se pasean por las acciones que implican la interacción con otros seres, llevándonos desde la moral hasta la ética o viceversa. La palabra también puede relacionarse con los estados de vigilia, en oposición al estado de sueño o el estar inconsciente, así como con la capacidad de discernir para accionar.
Desde el punto de vista científico y materialista, el término se trata desde una perspectiva biológica, explicada desde las neurociencias. Sin embargo, este vocablo también es analizado filosóficamente. Por ejemplo, Santiago Clusella Mor, psicólogo español, especializado también en Neurociencia, nos comenta en su tesis doctoral, que la discusión científica entre la visión monista y la visión dualista de la conciencia puede “abordarse desde un nuevo paradigma que permitiría una mayor comprensión”.
Este paradigma podría enriquecerse, dice, a partir de visiones como las de Berkeley, Goethe y William James, que según Clusella Mor, explican “el fenómeno de la conciencia, fundándolo en las relaciones existentes entre los integrantes de un sistema que son parte y todo simultáneamente y entendidos, asimismo, como nodos de intercambio de la información que configuran los vínculos entre los sistemas”.
En este caso, este psicólogo afirma que la conciencia sería entonces la experiencia y la capacidad activa de establecer dichas relaciones a un nivel informacional y práctico, de cohesión y coherencia.
Todo esto, por supuesto, parte desde una perspectiva racional, y lo podemos mencionar a sabiendas de que la mente solo puede llegar hasta un punto. Sin embargo, es interesante entender la perspectiva del filósofo George Berkeley, por ejemplo, quien dedicó su vida al desarrollo de la teoría del Inmaterialismo. Berkeley habló de la percepción como parte de la conciencia, pero quedándose en lo que él llamó ideas dentro de nosotros que proyectan la materia, y que en realidad la materia como tal no existe, perteneciendo está solo a nuestras ideas y sensaciones. Ciertamente, planteó un acercamiento a lo que hoy podemos vislumbrar como conciencia.
El filósofo estadounidense William James, en cambio, introduce los yoes personales, así como la noción de la experimentación de la conciencia en sí misma, como un fluido vacío de todo contenido propio, pero siendo parte intrínseca de la materia, viendo ambas como dos caras de una misma moneda.
Lo racional en definitiva limita, mientras haya teorías que se desarrollen desde lo puramente mental, si partimos desde ese punto, estaremos siempre limitados. Las sensaciones y los pensamientos ciertamente son un fluir, van, vienen, pasan, pero cabría preguntarse sobre lo que se mantiene constante y presente, como fondo de ese escenario mental y sensorio. Eso que no diferencia ni asocia, sino que permanece como uno y que solo es y desde allí se sabe, desde ese lugar se conoce, es consciente.
Los debates científicos o los filosóficos sirven hasta cierto punto para intentar asir algo que está más allá de lo racional. Lo que aporta, realmente, es indagar desde dentro, con una guía precisa, claro está, pero experimentando desde lo prístino interno, sorteando impregnaciones y desarrollando una visión cada vez más clara. Esto implica una educación interior, esotérica, que difiere de la exotérica que establece el conocido “ver para creer”.
Lo poco que se pudiese comentar al respecto, desde un nivel de conciencia, nos indica que la misma está hecha de fractalidad, de niveles que se van alcanzando en una evolución, por supuesto, interna, hasta alcanzar lo que se menciona en el Katha Upanishad como aquello que es “luz que no brilla desde el sol, la luna o las estrellas, ni tampoco desde ningún objeto en el mundo, sino que brilla subjetivamente, como un yo que se conoce a sí mismo por dentro. Ese brillo que es simplemente lo que es, con todo el mundo brillando tras él, como su mero reflejo”.
Fuentes:
https://www.tdx.cat/bitstream/handle/10803/461355/SCM_TESIS.pdf
https://www.unav.es/gep/NocionConciencia.html
https://www.indicamoksha.com/blogs/there-the-sun-shines-not/
https://encyclopaedia.herdereditorial.com/wiki/Autor:Berkeley,_George


Linda lectura
Realmente maravilloso