El 1 de marzo de 1896 nació en Atenas Dimitri Mitropoulos, director y compositor griego nacionalizado estadounidense, musicalmente precoz, de memoria fotográfica por lo que no utilizaba partituras y dirigía con gestos pomposos. Era devoto de la Iglesia Ortodoxa Griega y llevaba una vida casi monástica.
Se formó en los conservatorios de Atenas, Bruse las y Berlín, trabajando como preparador vocal y asistente en la Staatsoper Unter den Linden. Su primera ópera “Sor Beatriz” (1919) fue estrenada en Atenas, comenzó a dirigir en 1924 con las orquestas atenienses y continuó componiendo. En 1930 fue uno de los primeros músicos en presentarse como ejecutante y director a la vez, frente a la Filarmónica de Berlín, con el Tercer Concierto para Piano de Prokofiev.
A partir de ese momento recibió invitaciones de numerosos países, debutando en EEUU en 1936 con la Sinfónica de Boston. Entre 1937 y 1949 fue el director principal de la Sinfónica de Minneapolis y estableció una larga relación con Columbia Records.
Ese año 49 comenzó a trabajar con la Filarmónica de Nueva York, quedó como director en 1951 hasta que en 1957 le sucedió Bernstein. En el período 1954-1960 se desempeñó como director en la Metropolitan Opera de Nueva York con obras de Mozart, Strauss, Alban Berg, Verdi y Puccini, acompañando a cantantes como Goltz, Anderson, Tebaldi, Callas, London y Rysanek. En el 58 dirigió el estreno de “Vanessa” de Barber.
Considerado uno de los más prestigiosos directores del siglo XX, Mitropoulos introdujo autores modernos, fue promotor de la Segunda Escuela de Viena, hoy revalorada, y de la obra de Mahler, por lo que fue premiado por la Sociedad Americana Mahler.
Durante un ensayo en Milán, falleció de un infarto el 2 de noviembre de 1960.

