Doménikos Theotokópoulos, pintor griego, nació el 1 de octubre de 1541 en Candia (hoy Heraklion), Creta, donde vivió hasta los 26 años. Amó la literatura clásica, se instruyó en pintura y se dedicó a los iconos de estilo posbizantino como “San Lucas pintando a la Virgen” y “La adoración de los reyes magos”, llegando a ser llamado “maestro”. Continuó su formación en Venecia (1566-1570): “La curación del ciego” exhibió la influencia de los colores de Tiziano y la composición y profundidad de Tintoretto. Vivió en Roma (1570-1576) donde encontró la poderosa herencia de Miguel Ángel y Rafael, impregnándose del manierismo.
Por invitación del canónigo Diego de Castilla se muda a Toledo, la capital religiosa de España. Construye un círculo de amigos y mecenas y establece un taller que atiende innumerables encargos, incorporando ayudantes-discípulos que le permiten cumplir con la elevada demanda. Aspiró a ser pintor de la corte, pero no satisfizo a Felipe II con ninguno de los dos encargos que le hizo: “La adoración del nombre de Jesús” y “El martirio de San Mauricio”.
Su obra más célebre es “El entierro del conde de Orgaz” (1586): muestra un plano superior celestial de gran intensidad mística y dramática propias de sus obras religiosas, y un plano inferior terrenal con un retrato de grupo de los ilustres personajes de Toledo entre los que se incluye él mismo.
Su estilo único, alargamiento de figuras humanas casi fantasmales, predominio de colores fríos contrastados con colores brillantes bien delimitados, y retratos fieles a sus modelos, se conformó en el tiempo y demuestra una amalgama consolidada de todas sus impregnaciones previas.
Reconocido en su época, fue ignorado y rechazado por dos siglos hasta comienzos del XIX cuando es redescubierto y del siglo XX cuando es revalorizado.
Falleció en Toledo el 7 de abril de 1614.
Fotografía: La Piedad de El Greco, 1580.

