Helia Bravo Hollis, bióloga, botánica y científica mexicana, nació el 30 de septiembre de 1901 en Villa de Mixcoac, Ciudad de México, un lugar rodeado de naturaleza, con vista a los volcanes Iztaaccíhuatl y al Popocatépetl. Fue alumna de Isaac Ochotorena quien la animó a estudiar biología que aún no existía como carrera, comenzando entonces por medicina. Publicó su primer artículo científico sobre Hydatia senta en la Revista Mexicana de Biología (1921).
Cuando se abrió la licenciatura en biología, Bravo se convirtió en la primera bióloga del país (1927), obteniendo la maestría con una tesis sobre cactáceas de Tehuacán (1931). Ochotorena funda el Departamento de Biología (UNAM) y convoca a sus mejores alumnos, asignándole a Bravo el estudio de protozoarios, sobre los que publicó nueve artículos (1921-1929).
En el Instituto de Biología Bravo se encargó de la organización del herbario (1930) y el estudio de las Cactaceae, una de las familias vegetales características de México. Viajó por el país recolectando ejemplares e información y publicó “Las cactáceas de México” (1937), ubicándose a la vanguardia botánica mundial. Fundó y dirigió la Sociedad Mexicana de Cactología (1951-1972) y la revista Cactáceas y Suculentas Mexicanas (1955), creando, asimismo, el Jardín Botánico (UNAM, 1959).
70 años de trayectoria científica y académica: escribió más de 160 artículos para revistas nacionales e internacionales, sistematizó una colección viva de cactáceas y suculentas, clasificó 700 especies estableciendo y describiendo 60 taxones y 59 cambios de nomeclatura. Publicó la segunda edición ampliada de “Las cactáceas de México”, así como “Claves para la identificación de las cactáceas de México” y ”El interesante mundo de las cactáceas”, entre otras.
Su trabajo produjo la creación de la Reserva de Biósfera Tehuacán-Cuicatlán (1998) y del Jardín Botánico con su nombre, el cual se ha asignado también a nuevas especies.
Distinguida con numerosos reconocimientos, falleció el 26 de septiembre de 2001.

