Cuando nos adentramos en procesos de autoconocimiento y de ejercicio espiritual, suele cultivarse una sensibilidad especial frente a los espacios que habitamos. La búsqueda de entornos que generen bienestar se hace urgente: la naturaleza, la bóveda celeste, colores amables, sonidos armónicos o el silencio. Establecemos de ese modo un hilo conductor entre los vastos mundos del adentro y del afuera, y en la medida de nuestras posibilidades nos propiciamos ambientes que faciliten nuestro tránsito.
En la Tradición Védica se hace una distinción entre las Ciencias del Ser y las Ciencias del Estar. Las primeras, compiladas en los Vedas, se constituyen en el fundamento para el logro de la Auto- realización a partir de las enseñanzas de un Maestro realizado – en nuestro caso la Madre Shaktiananda- y de herramientas que propicien estados internos para este propósito (Sadhana, rituales y mantras).
Las segundas, compiladas en los Upavedas y en los Vendangas, se centran en propiciar las condiciones materiales más favorables para el avance de ese propósito mayor de Auto-realización[1]. Ahí, junto con otras ciencias como el Ayurveda y el Jyotish, se ubica justamente el Vastu Vidya (yoga de la arquitectura), entendido como el sistema arquitectónico védico que tiene como propósito el sentirse bien cuando se está en un lugar.
Y ese sentirse bien es gracias a una integración de las viviendas con la naturaleza, con el planeta y con el cosmos, y a un esfuerzo consciente por equilibrar en ellas los cinco elementos que componen nuestro universo- el éter, el aire, el agua, el fuego y la tierra-, todo ello en función de un fluir equilibrado del prana: “La casa, según, el Vastu, se convierte en un gran centro de captación de prana, que se abre hacia las fuentes principales a fin de que el prana fluya del mejor modo posible a través de ella”. [2]
El Vastu va más allá de un sistema estrictamente arquitectónico. Debe entenderse como un instrumento para contribuir a un logro espiritual en el que la relación que establezcamos con el Cosmos es fundamental. En el Vastu Shastra (“ciencia de la arquitectura”) -compilación escrita de los principios del Vastu Vidya como el diseño, la disposición y la geometría de los espacios- se parte de un mandala sagrado, el Vastu Purusha, sobre el cual hay una compleja cosmogonía que entrelaza divinidades, constelaciones, planetas y números, entre otros.
Este mandala, cuyo nombre y diseño proviene de la mitología hindú[3], concibe una convivencia cósmica entre los seres humanos y los dioses que se refleja en nuestros lugares de vivienda, influye en nuestras vidas y así mismo permite maniobrar su rumbo: “El mandala concibe las fuerzas en juego y se convierte en el instrumento para hacer posible la armonía entre orden cósmico y disposición de la casa” (Hach, 2002, p.24).
Aquí se establece también un símil con nuestro cuerpo físico, nuestra primera casa, y en consecuencia diseña los espacios como una extensión de este: “Así como los órganos en el interior del cuerpo tienen todos alguna función y por consiguiente una colocación precisa, también los ´órganos´ de la casa poseen idénticas características” (Hach, 2002, p.39).
El Vastu no es muy conocido en la cultura occidental. En cambio, se ha popularizado su descendiente, el Feng Shui, originario de China. Aunque en menor proporción que este, es posible encontrar en Internet tips y consejos rápidos para efectos prácticos en la salud, el dinero, la prosperidad y las relaciones, entre otros. Todos ellos teniendo en cuenta que las condiciones de la vida moderna y las construcciones que nos rodean no facilitan una aplicación integral de sus principios.
Sin embargo, debe entenderse el Vastu como un valioso recurso para intensificar en nuestros espacios una llave maestra que nos ayude a poner a nuestro favor el mundo físico. Para alcanzar la realización del Ser, el propósito cósmico del alma en este mundo elegido, es fundamental el saber estar en él.
Vivir en armonía y conexión con las Leyes de estos planos de manifestación.[4]
Fuentes consultadas
[1] Tomado de: Jyotish Ratna. Fundamentos de Astrología Védica Nivel I. Centro Latinoamericano de Estudios Védicos. P.42
[2] Hach, Gereon. El Yoga de la vivienda. Obelisco, España, 2002.
[3] En este enlace se cuenta la historia: https://www.masterhindu.com/el-nacimiento-del-vastu-purusha/
[4] : Jyotish Ratna. Fundamentos de Astrología Védica Nivel I. Centro Latinoamericano de Estudios Védicos. P.42


Gracias!Siempre es bueno e interesante saber más sobre el ser humano,naturaleza , nuestra madre tierra y el universo!!!
cuan difícil se torna y cada vez más el tener acceso a la tierra por estos lares del sur ya sea por su precio su ubicación o por el plan macabro de tenernos a todos encerrados en las ciudades ke cada vez se tornan más hipermega controladas y asfixiantes de ruido smog y desesperados materialistas ke deambulan y pululan por todos lados. Muy bueno el informe Gracias. ….
Super interesante!! Gracias!
Me permito una peticiòn para el CLEV: algun workshop sobre Vastu seria genial!
Un abrazo a cada uno de los integrantes del Upani, agradecimiento a la Madre por este hermoso espacio.
Felicidades!