Serguéi Vasílievich Rajmáninov, pianista, compositor y director ruso, nació el 1 de abril de 1873 en Oneg/Semiónov, Nóvgorod, en una familia de terratenientes aficionados a la música. Por recomendación de su primo, el pianista Aleksandr Ziloti, ingresó en el Conservatorio de Moscú como alumno de Nicolái Zvérev, continuó al piano avanzado con Ziloti y a otras materias, entre ellas composición.
Graduado en 1892, recibió medalla de oro por “Aleko”, ópera basada en un poema de Pushkin. Se dio a conocer con esta ópera y con el “Preludio en Do sostenido menor” (1892), y el “Concierto para piano N° 2 en Do menor” (1901) lo consolidó, ganando reconocimiento y popularidad como pianista y compositor. Dirigía la orquesta del Teatro Bolshoi cuando estalló la primera revolución (1905).
Se fue a Dresde donde escribió algunas de sus obras más importantes: “Sinfonía N° 2 en Mi menor” (1907), el poema sinfónico “La isla de los muertos” (1909) y el “Concierto para piano N° 3 en Re menor” (1909) que exige gran virtuosismo, interpretándolas todas en una aclamada gira por EEUU. Regresó a Moscú (1910), permaneció hasta 1917 cuando se produjo la revolución bolchevique; su mejor obra del período es “Las campanas” (1913) basada en Edgar Allan Poe.
Invitado por Escandinavia, aprovechó para salir de Rusia con su familia, partituras y poco dinero. Se dedicó a la interpretación para obtener ingresos que con la composición eran muy limitados. A finales de 1918 logró emigrar a EEUU donde contrató una asistente como interlocutora y un agente artístico.
Ofreció recitales en EEUU y Europa, ayudó a necesitados en Rusia, fundó la editorial TAIR para sus obras y las de otros compositores rusos y creó solo seis obras nuevas, reescribiendo piezas anteriores y transcribiendo otras para aumentar su repertorio.
Galardonado por la Royal Philarmonic Society, falleció el 28 de marzo de 1943 en California.

