El filósofo Thomas Hobbes nació en el condado de Wilshire, Inglaterra, el 5 de abril de 1588. Hijo de un vicario, tuvo como enemigos en su vida a la Iglesia inglesa y a la Universidad de Oxford. Fue un niño precoz que a los 6 años sabía latín y griego. Entre otras, abordó materias como la ética, la teología y la física, tomando de esta última una serie de principios y leyes (Galileo Galilei) para sustentar su propuesta política.
De ahí que su pensamiento es considerado materialista mecanicista, pues entiende la sociedad como un campo de fuerzas de individuos que se mueven por sus pasiones y necesidades, de allí la frase: “El hombre es un lobo para el hombre”.
Hobbes posee una extensa obra de la que son más conocidas la trilogía de los ‘’Elementos de filosofía’’ y el ‘’Leviatán’’, la de mayor relevancia. En ella desarrolla los conceptos como el Estado, los derechos naturales individuales y el contrato social. Para Hobbes el hombre no es un animal social o político (Aristóteles), sino que esta condición es artifical e interesada, producto del temor a los demás y de la necesidad de seguridad.
Fue un personaje controversial en su época, no obstante de gran influencia en la posteridad.
Murió en Inglaterra el 4 de diciembre de 1679 a los 91 años.


La oferta y demanda también serían las mayores “fuerzas” la economía