Hoy celebramos la aparición de un espacio para la poesía. Se dice fácil, se escribe aún más fácil, pero es un hermoso firmamento para el encuentro de las heterogéneas voces que orbitan nuestras formas de ser. Provocar la imaginación, desafiar los viejo pilares del encantamiento, vehicular y vehicularnos en esas pacíficas y turbulentas ondas de la sensibilidad. En medio del silencio construimos las dimensiones, líneas y palabras. Como decía Baudelaire: “Caer en el abismo, cielo, infierno ¿qué importa. Al fondo de lo ignoto para encontrar lo nuevo”. Donde hay amor y luz, hay poesía. Inviolable y pura.
En este primer gesto, ofrecemos la lectura de tres poemas, que se mueven en distintas direcciones, y traducen realidades distintas. El primero, punta de lanza, en mostrar sus intenciones es “Mi vecina de Varanasi”, de Mataji Shaktiananda, de una articulación muy sentida, dado que rinde tributo a una persona que tuvo la ocasión de conocer en el hogar terrenal del dios Shiva. Su desaparición física es la piedra angular, el semblante necesario, que rige la estructura con una declinación natural hacia las atmósferas védicas. Recorre su geografía con lucidez sintética. Quiero pensar -sin consuelo, sin relato-/que su aliento encontró el cauce, / como el atman que, libre de envolturas, / regresa como quien recuerda / en silencio a Brahman /.
Dentro del sistema metafórico que encierra la lírica, también se encuentran las piezas “Shakti nos amó” y “Moisés”, de Érika Paredes y Valentina Gamero, respectivamente. La primera expresa un profundo reconocimiento al Gurú, desde un sentimiento auténtico, como un breve e intenso cantoral. La exploración del alma hacia la exactitud; mientras que la segunda, se hace envolver en una aliteración, en cuanto a esa interpelación de no saber cómo seguir tu rastro / en ese relieve móvil de diminutas partículas /. Sin duda, una consciente y consistente búsqueda.


Shakti recuerdo a nuestra vecina de Varanasi y hace poco hablé de ella. Leí el poema tres veces para entender su trascender, será que en esos momentos cuando arde hay algo que entender? Quizá solo sabernos ese polvo y después ceniza sin más.
Querida Valen. Tus poesías hacen aún más hermosa a la poesía.
Gracias por estos poemas, conmovedores los tres.
Om Namaha Shivaya
de verdad es impresionante
debo volver a la línea de atrás cada vez que leo porque es muy alucinante
quiero leerlo por tercera vez
Que bello , coincidencia me encuentro pensando en una vecina ya muy viejita q hace mucho q no veo . La inquietud me visitó está mañana recordando la y abro el celular , este poema me confirma el sentimiento . 🙏 Gracias 💮
Qué belleza! Una ofrenda maravillosa a su querida vecina!
Materia en transito que algún día no será ni ceniza. Y, sin embargo, el Fuego consume la forma, nunca la esencia. Revela lo eterno; que todo ya es Brahman… El Gozo inmenso es entones fundirse en ese silencio infinito de la consciencia absoluta de Mahadev. Plenitud. Paz eterna… Ojalá su vecina se encuentre libre, inmersa y disuelta en la Luz Primordial. Om Tat Sat. Om Namaha Shivaya… Gracias por cada recuento hermoso y preciado de su andar. Son cada vez más íntimos y entrañables. 🧡 Pranam, Madre amada.
Admiración y gratitud, hermoso, gracias!
Hermoso poema. Muy profundo