En vísperas del nuevo año, científicos y líderes de la industria tecnológica se vienen pronunciando en relación con las tendencias tecnológicas para el 2022. Destacan avances importantes en las ciencias de la computación y la manera en que se ofrecerán los servicios digitales a las masas. A continuación, hacemos una breve revisión sobre las principales predicciones.
De acuerdo con un informe de la Sociedad de Computación de la IEEE [1] son 22 las tecnologías que se espera alcancen su pico de desarrollo en el año 2022. Dentro de ellas podemos destacar la adopción masiva de los circuitos integrados 3-D. Estos son un tipo de micro-ensamble que superpone dos o más circuitos con el fin de superar las limitaciones de memoria de los circuitos planos y brindar una mayor flexibilidad en su diseño. Se espera que esta tecnología incremente la capacidad y el desempeño de los dispositivos móviles, así como los servidores de hiperescala, productos de almacenamiento y redes, y una variedad de aplicaciones integradas que dependan de sensores.
Por otra parte, el mencionado informe señala que en el 2022 los procesadores multinúcleo estarán en todas partes. Estos procesadores contienen varias unidades de procesamiento («núcleos» en un chip) capaces de realizar diferentes tareas en paralelo. Si bien los procesadores de los computadores modernos y móviles ya cuentan con esta tecnología, se esperan avances en la manera en que los dispositivos despliegan sus procesos de manera paralela, aprovechando así el poder computacional disponible actualmente. Así, se espera que los dispositivos portátiles, cámaras, teléfonos inteligentes, automóviles, sistemas médicos, servidores en la nube y supercomputadores se beneficien de las mejoras en el rendimiento y el ahorro de energía que conlleva la tecnología multinúcleo.
Por último, el informe de la IEEE destaca que en 2022 seremos testigos del surgimiento de un tipo de memoria no volátil «universal» que reemplazará a las memorias usadas en los computadores actuales. Esto debido a que las memorias DRAM están llegando a su límite de capacidad y escalamiento, lo cual obliga a la industria a alcanzar un nuevo estándar para las necesidades de cómputos actuales. Se espera que este nuevo tipo de memoria tenga un conjunto de características que las conviertan en una memoria «universal», dejando atrás la separación clásica de memorias de almacenamiento (disco duro) y memoria de corto plazo (RAM).
Hasta aquí las predicciones apuntan a un incremento significativo en la capacidad de cómputo, rendimiento y almacenamiento de los computadores actuales. Esto por supuesto trae consigo nuevas posibilidades para la industria digital y los servicios ofrecidos a través de internet.
Sin duda, la principal tendencia es hacia lograr una mayor penetración de los servicios digitales a través de soluciones “no-code” [2], que no requieren de habilidades técnicas específicas (por ejemplo, programación informática) para poder implementarse. Con ese tipo de abordajes se espera romper la última barrera que impide la digitalización total de la industria de servicios y dar pasos agigantados hacia una sociedad virtualizada en sus diferentes esferas.
En línea con lo anterior, la tendencia es hacia habituarnos a la presencia de metaversos [3], que en el 2022 se traducirá en la fusión de videojuegos, redes sociales y entretenimiento para crear experiencias inmersivas. Plataformas como Meta (antes Facebook) y videojuegos como Minecraft, Roblox y Fortnite son los bloques sobre los cuales se construirá este nuevo medio. La apuesta es total y se espera que para el 2030 ya se cuente con un “internet de los sentidos” que sea capaz de proveer de experiencias virtuales que sean indistinguibles de las reales para nuestros cerebros [4].
El apabullante crecimiento del poder de cómputo beneficiará también al despliegue masivo del Internet de las Cosas (IoT) [5] en el nuevo año. Los dispositivos de uso cotidiano etiquetados como “smart” descansarán cada vez más en inteligencia artificial para “solucionar” nuestros problemas a costa de enviar constantemente nuestros datos a servidores digitales en la nube. Así, el creciente poder de cómputo facilitará que la IA se encuentre literalmente por todas partes con el pretexto de hacernos la vida más fácil [2].
Ahora bien, para dimensionar el impacto real de todos los avances y tendencias reseñados es importante considerar que estas actúan de manera sinérgica. A esto se le llama convergencia y alude al efecto combinado de las nuevas tecnologías alimentándose unas a otras. Basta con imaginar el impacto de la computación en la nube, la inteligencia artificial, la tecnología móvil, el análisis de big data, la robótica, el IoT, la computación cuántica, el metaverso y las comunicaciones avanzadas (especialmente 5G, WiFi 6) en cualquier industria o nuestra vida cotidiana.
En suma, estamos frente a un nuevo año que apunta hacia ahondar la virtualización de nuestra vida aprovechando el poder combinado de las tecnologías desarrolladas en los últimos años. Estamos a un paso de transformaciones profundas y duraderas, vinculadas a la vida en sociedad, más allá de la virtualidad experimentada durante el confinamiento producto de la pandemia.
Volcarse hacia el interior y apelar a la liberación de la conciencia será cada vez más difícil en el mundo digital repotenciado que se nos avecina.
Fuentes consultadas [1] https://www.computer.org/publications/tech-news/trends/2022-report, [2] https://tinyurl.com/2xj4dsp2, [3] https://upaninews.com/el-metaverso-juego-del-no-ser/, [4] https://tinyurl.com/2p93b9z4, [5] https://upaninews.com/el-5g-y-el-internet-de-las-cosas/

