Rufino Blanco Fombona, escritor y político venezolano, nació en Caracas el 17 de junio de 1874, de familia insigne, descendiente de conquistadores y próceres, juristas, diplomáticos y escritores. Inició sus estudios en la Universidad Central de Venezuela, los que abandonó para alistarse como militar y participar en la Revolución Legalista de 1892. Seguidamente ejerció como diplomático en EEUU, donde escribió el poema “Patria” y colaboró con “El Cojo Ilustrado” y “Cosmópola”.
Estuvo en la cárcel y tras una declaración de protesta contra el General Gómez, fue desterrado y vivió en el exilio (París y Madrid) durante 26 años.
Su obra se enmarca en el modernismo, del cual se le considera un adalid, y refleja la influencia del realismo de Balzac y el pesimismo de Maupassant. Cultivó el diario y en sus novelas manifestó en contra de los vicios de la sociedad. En su poética destacan “Trovadores y trovas” (1899), “Pequeña ópera lírica” (1904) con prólogo de Rubén Darío, “Cantos de la prisión y el destierro” (1911) y “Cancionero del amor infeliz” (1918). Su narrativa va asociada a la política y entre otras están “El hombre de hierro” (1907), “Judas capitolino” (1912), “El hombre de oro” (1915) y “La mitra en la mano” (1931).
Considerada su obra maestra, “Diarios” (1929, 1933, 1942), exhibe sus tribulaciones y pensamientos entre las luchas políticas, el exilio, la diplomacia en siete países y los cargos que ejerció en Venezuela. Rescató en los escritos de Bolívar el valor literario y político, editando sus “Cartas”, sus “Discursos y proclamas” y compilando ensayos que sobre él escribieron Juan Montalvo y José Martí, entre otros autores.
Dirigió la Editorial América por 20 años y fue miembro de la Academia Nacional de Historia.
Murió en Buenos Aires el 16 de octubre de 1944.

