Edmé Bouchardon, escultor y dibujante francés, nació el 29 de mayo de 1698 en Chaumont, Alto Marne, cuyo padre también era escultor. Se formó inicialmente con Guillaume Coustou y luego de ganar el premio de la Real Academia de Pintura y Escultura de París, obtuvo la beca Premio de Roma (1722).
Permaneció en Roma nueve años completando su formación artística, cuyo método era copiar el arte clásico y los grandes maestros, Bernini entre sus predilectos. De esta época se conservan innumerables cuadernillos de copias y bocetos, y dibujos elaborados principalmente con tiza roja, su utensilio favorito. Aquí también despega su carrera al ser presentado por el cardenal de Polignac a variadas personalidades de la Iglesia, la aristocracia, otros artistas, anticuarios y coleccionistas.
En 1732 fue llamado por Luis XV quien le hizo varios encargos, principalmente fuentes, las que amaba diseñar porque, además de la escultura, incluían elementos de arquitectura, decoración y los juegos de agua. Entre ellas destacan la Fuente de Neptuno en Versalles (1739) y la Fuente Grenelle (1739-1745), considerada la más importante e innovadora. Diseñada en dos pisos, comprende un grupo escultórico con la representación de París flanqueada por los ríos Sena y Marne, enfatizado por altos respaldos posteriores, y cabezas de las que brota el agua a nivel de la calle.
El “Cupido tallando un arco de un palo de Hércules” fue otro importante encargo real y una obra controversial. También realizó piezas funerarias y religiosas, entre las que destacan la decoración del coro en la iglesia Saint-Sulpice y un relieve en bronce en la capilla de Versalles. Asimismo, ocupó el selecto cargo de dibujante de la Academia de Inscripciones y Bellas Letras (donde se elaboraban medallas y fichas históricas).
Su obra se considera la transición del estilo rococó al austero neoclásico, con la simplicidad de las formas y la fidelidad del natural. Era creativo y lograba transmitir sentimientos profundos y complejos.
Falleció el 27 de julio de 1762 en París.

