Mary Stevenson Cassatt, pintora y educadora estadounidense, nació el 22 de mayo de 1844 en Allegheny City (Pittsburg), Pensilvania, en una familia acaudalada cuyo padre, de ascendencia francesa, era banquero. La familia viajaba con frecuencia, vivió por cinco años en Europa, especialmente en Londres, París y Berlín, y aprendió alemán y francés, dibujo y música. Estudió en la Academia de Bellas Artes de Pensilvania donde sintió que no enseñaban, por lo que la abandonó y se fue a París con su madre (1866).
No pudo asistir a la Escuela de Bellas Artes por ser mujer, entonces solicitó tomar clases particulares. Inició su formación con el realista Jean-Léon Gérôme, luego con Eakins y complementó trabajando la copia en el Louvre. Realizó un curso dictado por Charles J. Chaplin y luego continuó con Thomas Couture. En 1868 debutó con “A Mandoline Player” aceptado en el Salón de París.
Regresó a EEUU por la guerra franco-prusiana, encontró admiradores más no compradores y perdió algunas obras en el incendio de Chicago. A punto de abandonar la pintura, recibió un encargo del arzobispo de Pittsburgh que la llevó a Italia. Su suerte cambió cuando vendió una pintura en el Salón de 1872 y obtuvo reconocimientos en Parma. Tras viajar por España se estableció en París donde abrió su estudio (1874) y continuó exhibiendo en el Salón Parisino.
Compartió con los impresionistas, entabló gran amistad con Degas y expuso con ellos (1879, 1880, 1881 y 1886). Solía pintar retratos y escenas de familiares y amigos con sus hijos, destacando “The morning toilette” y “Mother feeding a child”. Trabajó el grabado después de una exposición japonesa (1890), manifestó en ellos la influencia oriental y transitó de la forma a la línea y el patrón.
Distinguida con la Legión de Honor y el Salón de la Fama de las Mujeres, y considerada una de las tres grandes “damas del impresionismo”, falleció el 14 de junio de 1926.
Fotografía: https://shelburnemuseum.org/wp-content/uploads/2021/03/Unknown_Mary-Cassatt-Grasse_AAA-scaled.jpg.

