“Todo error en la interpretación del hombre acarrea un error en la interpretación del universo: es, por consiguiente, un obstáculo a su transformación. Así, pues, hay que decirlo, es todo un mundo de prejuicios inconfesables que gravita junto al otro, del que no es justiciable más que con el hierro candente, puesto que se observa con gran aumento un minuto de sufrimiento. Está hecho de burbujas turbias, deformantes, que suben en todo momento del fondo lodoso, del inconsciente del individuo. La transformación social no será verdaderamente efectiva y completa hasta el día en que se habrá terminado con esos gérmenes corruptores. No se acabará con ellos más que aceptando, para poder integrarlo al ser colectivo, rehabilitar el estudio del yo”.
André Breton/ Los vasos comunicantes-pp.135
Parte de este confinamiento se lo entregué a la razón y escarbé en memorias profundamente concienzudas, origen de toda postura existencial. Recordé hasta más no poder, las nociones surrealistas que me alimentaron para erigir constructos propios, los que sentí me permitirían registrar, permanecer, soportar la vida, a sabiendas que el disfrute era la más válida elección, la más consciente y posible.
Así retomé de Los vasos comunicantes, aquel libro de Breton, inyectado por el profesor Adriano González León, (País Portátil, 1968) desde su vehemente pedagogía. Y le honro igual lo legado por su inquieto intelecto. ¿Es acaso este un mundo portátil? ¿Se pueden plegar y replegar los valores humanos al antojo?
Aquel entonces los signos y síntomas del surrealismo se impregnaron en mis células sin filtros. Absorbí todo llegando a lo previsto y lo febril: confundir lo onírico y lo real. Me quedé con lo leído entonces: “Retener de la vida despierta lo que merece ser retenido”. El sueño o el mismo ensueño, si se quiere, que nos sobrepase, pero jamás celebraría que sobrepase lo por mí creado: mi realidad, aunque el sueño también lo fuera. Le demando a mi consciente lo que vivo y no cedo -bajo ninguna circunstancia- a lo que el inconsciente produce. Y no es que caprichosamente lo niegue, no le permito ser de mí. Todo esto me ha traducido una avalancha de inconsciencia surrealista.
Y no, no hay cómo. Así se tenga internamente la firmeza más profunda de la sustancia existencial, termina siendo imposible desvincularse de la hecatombe colectiva que nos devastó las razones y nos suspendió de acciones. Sin plan de victimización o encolerizamiento, existe suficiente vivencia encima para disminuir el impacto y caer en la depreciación de aceptar, en su entera dimensión, este hecho social, el tránsito por los (des)órdenes establecidos. Convivir en este sistema de almas que se ha permitido este atropellamiento masivo, desde la irrealidad de un tiempo suspendido, como ha dicho sin drama la fuerza que me guía, es tarea de rigor superarlo, pero registrando.
Este “lapsus tempus”, surreal y anodino, desfasado y transgresor se recobrará en acciones, más que conscientes. Sin la espera de un colectivo que responda a su elección inconsciente de pausarlo todo, en pos del supuesto reacomodo, que esa visión quede para quienes no guardaron la previsión del alineamiento a la fidelidad de su registro, desigual para todos, aunque con acceso equitativo.
Ni ha sido un lapsus ni estamos despertando de un sueño. La vigila nos confronta con la dosis justa de realidad creada y me acojo fervientemente al concepto de surrealismo dado por el mismo Breton, en aquel Manifiesto: “Sustantivo, masculino. Automatismo psíquico puro, por cuyo medio se intenta expresar, verbalmente, por escrito o de cualquier otro modo, el funcionamiento real del pensamiento. Es un dictado del pensamiento, sin la intervención reguladora de la razón, ajeno a toda preocupación estética o moral.” Es decir, disolver con o sin respiro el registro kármico.
Repito: no ha sido un lapsus, pasó. Tal y como el movimiento surrealista que nos deja fe de nuestras tragedias y dramas humanos. El surrealismo se vino a menos como tesis explicativa de la conducta social y André se negó a sí mismo, suicidándose. No lo olviden. Seguimos


SALUDOS.
NAMASTE
Excelente…GRacias Gracias
Gracias por compartir. Muy agradecida Ma
no ha sido un lapsus…aunque sintamos en momentos que estamos en un no tiempo. Aceptar todo lo que esta pasando, como cambia lo que teniamos programado para el resto del año y entender el tiempo que es una cadena de constantes que se miden de muchas formas y entender que el presente solo dura un instante y que el ahora es ya….la irrealidad real que tenemos que vivir y superar en este espacio tiempo… reprogramarnos… transformarnos… confiar y seguir
Ons gracias
????
Madre Shakti Ma..te honro como mujer-sabia-Maestra -Madre…Gratitud a cda una de las palabras que de tus labios y boca salen….transmitiéndo ; canalizando La Verdad Divina.
Infinitamente agrdaezco que nuestras almas se hayan cruzado aunque sea virtualmente en nuestros caminos danzantes en esta Vida Terrena. Te sigo.Amor. Sevika⚘
Gracias madre por compartir!
Gracias amada madre por todas las palabras luminos brindadas en medio de esta penumbra sinsentido. ONS
Gracias por compartir.
Gracias Gracias Gracias. Y la Luz que somos, se manifiesta
Ons
Gracias Madre por compartir!
Gracias por compartir estas hermosas reflexiones.
Gracias por vuestras enseñanzas
Muy acertada esta informacion, gracias. Om Namah Shivaya ?