Alicia Moreau de Justo, médica y activista argentina, nació el 11 de octubre de 1885 en Londres, hija de un comunero revolucionario francés, llegaron a Argentina en 1890 y creció bajo principios de solidaridad, libertad de pensamiento e igualdad de derechos entre hombres y mujeres. Fue una de las seis mujeres que, por primera vez, ingresaron en la Universidad de Buenos Aires, formándose en medicina.
Desde su adolescencia ejerció el activismo socialista y feminista. Participó en el Centro Socialista Femenino y en 1906 fundó el Movimiento Feminista. Durante el Congreso Internacional del Libre Pensamiento conoció a socialistas como José Ingenieros y Ángel Giménez, y Belén de Sárraga, republicana española, les sugirió la lucha por los derechos políticos femeninos.
Graduada en ginecología (1914) con diploma de honor, trabajó en el Hospital de Clínicas atendiendo a mujeres de bajos recursos y prostitutas. Determinó la relación entre las enfermedades diagnosticadas y las precarias condiciones de vida de sus pacientes. Comprendió la necesidad de engranar la práctica médica y la política, abriendo camino a lo que posteriormente fue la antropología médica y la bioética.
Hizo campañas para la educación de inmigrantes, contra el alcoholismo y de atención a la tuberculosis y la sífilis, extendidas entre los más pobres. Fue profesora en el Colegio Nacional, se afilió al Partido Socialista y colaboró con artículos sobre educación y política en la Revista Socialista Internacional, promoviendo su propuesta sobre la “escuela nueva”.
Abogó por el divorcio, por una educación pacifista, presentó un proyecto de voto femenino (1932), proclamado en 1947, y participó en un comité por el desarme. Integró la Junta Consultiva de la revolución de 1955, dirigió el diario La Vanguardia y la revista Humanidad Nueva, y publicó dos libros.
Homenajeada y distinguida, falleció el 12 de mayo de 1986.

