Apsley Cherry-Garrard, explorador británico, nació en Bedford el 2 de enero de 1886. De familia acomodada, su padre era militar y desde pequeño sintió fascinación por las aventuras que le escuchaba contar, queriendo experimentar las suyas.
En 1907, de visita en casa de su primo Reginald Smith, coincidió con un grupo reunido para planificar la segunda expedición a la Antártica, en el que estaban el capitán Scott y el doctor Wilson. Cherry vio allí la oportunidad y se ofreció como voluntario. Fue rechazado por Scott hasta que Wilson logró persuadirlo y Cherry fue entonces enrolado como ayudante en biología, destacando como un trabajador hábil e infatigable.
Ya en la Antártica, uno de los objetivos era recoger huevos de pingüino Emperador, cuyo espacio de anidación habían ubicado en la primera expedición, y Cherry fue elegido para acompañar a Wilson y Bowers. El viaje se realizó bajo condiciones extremas; un recorrido de más de 96 km bajo temperaturas entre -30° y -50° y fuertes vientos que casi les hicieron perder completamente la tienda de acampar. Pero el objetivo se alcanzó y lograron retornar a la base con los huevos.
Para la siguiente expedición Cherry no fue elegido, librándose, probablemente, de la muerte, de la que no escaparon Scott, Wilson, Bowers y dos exploradores más que nunca encontraron, pero sí participó en el rescate de los cadáveres.
De regreso a Inglaterra lo siguió un sentimiento de culpa por no poder hacer más por sus compañeros y, a raíz de la sugerencia de un amigo, decidió escribir sus experiencias en la Antártica, publicadas bajo el título de “El peor viaje del mundo”.
Cherry falleció el 18 de mayo de 1959.

