La Asamblea General de las Naciones Unidas, decidió que, a partir del año de 2001, el día 20 de junio se celebre o recuerde a los Refugiados y desplazados de todo el mundo, en razón a que en esta fecha se celebrara la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951. Este día se designó con la finalidad de enaltecer la fuerza y el coraje de las personas que se han visto obligadas a abandonar sus hogares para escapar de conflictos o persecuciones.[1]
Esta celebración pretende fomentar la comprensión y la empatía hacia las personas refugiadas y desplazadas, reconocer su capacidad de resiliencia y de reconstrucción de sus vidas. Además, se propone concientizar a las sociedades que han acogido a los desplazados y refugiados, sobre los derechos, las necesidades y las posibilidades de las poblaciones, así como tratar de conseguir recursos y cambios políticos a favor de las personas que sufren por esta situación.
Se han visto en la necesidad de
abandonar sus hogares de manera inmediata
y dolorosa, sin un destino cierto
Naciones Unidas también creó la Oficina del Alto Comisionado para los Refugiados, establecida el 14 de diciembre de 1950, que dirige y coordina la acción internacional para la protección de los refugiados a nivel mundial- ACNUR (en sus siglas en español). Pese a existir leyes y derechos internacionales para los refugiados, su situación históricamente ha sido muy vulnerable y triste.
Los refugiados buscan el exilio en otras naciones, geografías y sociedades. A más del desarraigo, sufren por el hecho de ser extranjeros en otro lugar, conociendo que abunda la xenofobia en muchos lugares del mundo, aún en aquellos que consideramos cosmopolitas.
Pese a existir leyes y derechos
internacionales para los refugiados,
su situación históricamente
ha sido muy vulnerable y triste.
Todos nacemos en un ámbito cultural determinado, un lugar específico, que forma parte de nuestra identidad. Los refugiados y los emigrantes, muchas veces se ven obligados a dejar atrás sus raíces e identidades colectivas, su pertenencia a una nación, región y cultura, y que pese a su drama, tratan de aliviar el desarraigo, llevando consigo sus raíces familiares, su lengua, gastronomía, costumbres, fotografías de los parientes, relatos, cuentos y leyendas.[2]
Los problemas de los refugiados son temas tan actuales, son noticias del día, sufren a consecuencia de guerras, invasiones, genocidios, severas crisis políticas, económicas, ambientales y de sobrevivencia, lo que ha dado lugar a masivas expulsiones de poblaciones completas conformadas por hombres, mujeres y niños, que se han visto en la necesidad de abandonar sus hogares de manera inmediata y dolorosa, sin un destino cierto, como la dolida África Subsahariana, Palestina, Siria entre otros.
Algunos países han sido los principales receptores de refugiados, desplazados y migrantes, en el presente como en el pasado, ese tipo de situaciones, han sido problemáticas para todos: para el inmigrante y el país receptor. En el caso de Europa en los últimos años, como afirmaba Josef Joffe, académico y periodista, germano-estadounidense: “La amenaza que se cierne sobre Europa no llega vestida de uniforme, sino con los harapos de los refugiados”.[3]
Robert D. Kaplan, deja claro la propuesta de su análisis geopolítico del mundo actual. Habla del destino de las naciones y del papel de la geografía, da a entender que existe un destino común de los pueblos de ciertas geografías,[4] por ejemplo, los kurdos, los chechenos, los palestinos, que sufren persecuciones. Algunos a este “destino”, por haber nacido o crecido en regiones de extrema violencia o beligerancia y pérdida de derechos y seguridades también lo llaman “karma” colectivo. Sitios de constantes enfrentamientos e inestabilidad como los Balcanes, ciertos lugares de Rusia, Myanmar o la Latinoamérica de inestabilidades y revoluciones.
Uno de los ejemplos dolorosos que se han convertido en tema cotidiano es el masivo éxodo de venezolanos hacia otros países de América Latina, Estados Unidos y el mundo, aparentemente sin futuro y con muy pocos derechos. ¿Cómo conseguir ser atendidos en sus necesidades de empleo, salud, educación, seguridad e integración? Peor cuando esa situación se produce en plena pandemia por el SARS Covid-19. Los refugiados necesitan justicia y compasión.
Fuentes consultadas: [1] ACNUR, Naciones Unidas. ¿Qué es el Día del Mundial del Refugiado? Junio 2021, https://www.acnur.org/dia-mundial-del-refugiado.html [2] Nogué Font, J. y J. Vicente Rufí, (2001) Geopolítica, identidad y globalización. Barcelona: Editorial Ariel, Colección Geografía, p. 17. [3] Kaplan Robert D. (2017) La Venganza de la Geografía. La geografía marca el destino de las naciones. Barcelona: RBA Libros, p. 4. 4] Ibíd

