Jacques Lacan, psiquiatra y psicoanalista francés, nació en París el 13 de abril de 1901, en el seno de una familia católica de clase media. Estudió en el Collège Stanislas, uno de los más prestigiosos y elitistas. Interesado en filosofía y particularmente en Spinoza, abandonó la religión por el ateísmo.
Estudiando medicina en la Universidad de París conoció el trabajo de Sigmund Freud y admiró al maestro de la lengua Charles Maurras. Se especializó en psiquiatría y su trabajo terapéutico pasó del tratamiento típicamente psiquiátrico al psicoanálisis.
“El estadio del espejo” es el primer aporte de Lacan al psicoanálisis y su trabajo esencial se basa en el “retorno a Freud”, cuyas propuestas actualiza y redefine. Para Lacan la palabra es el instrumento que desvela el inconsciente, pues éste se encuentra estructurado como un lenguaje, el sujeto es el efecto del significante y, por tanto, es el resultado de la separación profunda entre «el ser y el decir».
Caracteriza la naturaleza humana con tres registros: el real, el imaginario y el simbólico, complementados con la dinámica del deseo (relación entre el sujeto, el objeto y el Otro), concluyendo que no podemos resolver la carencia del Otro.
Figura controversial, cuyas prácticas (la escansión y el paciente como protagonista, entre otras) produjeron su separación de la Asociación Psicoanalítica Internacional. Fundó la Escuela Freudiana de París y La Causa Freudiana. Su obra es muy extensa e influyente en la academia parisina, en el psicoanálisis clínico y áreas como la crítica y la sociología. Entre las más conocidas están: “Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis”, “Psicoanálisis, radiofonía y televisión” y “Más allá del principio de realidad y acerca de la causalidad psíquica”.
Murió en París el 9 de septiembre de 1981.

