“De todas las criaturas que respiran y se mueven sobre la tierra no hay nada que sea más agonizante que el ser humano”.
Homero
El mundo comienza a sumergirse poco a poco en las profundidades de las tensiones raciales y la polarización política del Nuevo Orden Mundial. George Floyd es el comienzo de la implosión de una guerra sistemática en la que estamos involucrados. La asfixia social se hace insostenible y desde la manipulación de las masas emergen las teorías de conspiración y los famosos argumentos negados que evitan demandas y muertes misteriosas para quienes se atreven a exponerlos.
Inversionistas multimillonarios parecen financiar acciones programadas que van desde escándalos expuestos a la luz pública en tiempo real hasta la manipulación de las protestas que desequilibran las masas. Parte y contraparte. Una Agenda redonda que juega a titeretear no solo con el hombre que duerme en el inconsciente colectivo sino con aquellos que intentan sostenerse en sus propias propuestas de luz.

Pero ¿qué es lo que sucede? ¿qué está pasando ahora en EEUU?
La respuesta es incierta, no existe ni existirá una formulación que represente la resolución clara de esto, ni siquiera por la exposición pública de los desacuerdos prácticos y pugnas teóricas porque siempre están llenas de vínculos partidistas y exclusiones ideológicas al mundo libre. La verdad es que sabemos poco acerca de lo que la igualdad, la no discriminación y el racismo significan para las élites que están colapsando al mundo.
En este momento podríamos demostrar cómo la proliferación del racismo, la xenofobia y la discordancia de género entre otras, define que el intercambio igualitario siempre ha sido un choque de guerra social en cualquier país del mundo. Desde las estrategias de asalto que se ejecutan en el alma reacia de las tendencias políticas, hasta la anarquía sembrada en silencio para engranar las acciones que destruyen poco a poco la esperanza de poder ejercer nuestro libre albedrío abiertamente.
Si observamos minuciosamente veremos cómo selectivamente, no solo se escoge el sistema político y económico de turno, sino que también cómo y cuándo se apoyan para ejercer el dominio justo sobre el plan de exposición. Las armas serán siempre las que estén coincidencialmente de turno: COVID-19 y George Floyd en este momento.
Debemos aceptar que estos acontecimientos están muy lejos de ser un juego limpio e igualitario, más bien se ha transformado en el posible Caballo de Troya, o lo que sería peor en el nuevo culto al Pulp Fiction del siglo XXI. Hollywoodense y oscuro.
Nadie duda de la inquina de Trump, a quien evidentemente se le ven las costuras del arrebato discriminador. Pero lo evidente no siempre es lo acertado. ¿Qué pasaría si estos episodios están lejos de su dominio? O lo que es peor, ¿Y si son su dominio?
La teoría conspirativa de una venganza planificada por las dinámicas políticas cobra fuerza cuando en este caso observamos toda la escena vivida estos últimos días. Una calle vacía, una filmación que muestra el principio y fin de una escena dantesca, una víctima que se afama con su último aliento y unos ejecutores demasiado serenos. ¿Qué hay detrás de toda esta estrategia que dio por puro azar social o rapto individual la muerte de Floyd?
Si damos un paso más encontraremos que todo se pone más turbio. ¿Qué pasa con las 114 mil muertes conocidas por Covid-19? ¿Cómo logramos olvidar y movernos tan rápido a un luto generado por un acto habitual de vandalismo diario que es ejercido por la semilla del racismo? Los disturbios que se han generado en todo el país y que parecían planificados, intentaron acosar y acorralar a uno de los hombres más poderoso del mundo.
Un país lleno de enemigos establecidos en diferentes flancos (dentro y fuera de sus fronteras) donde la estrategia más común para asesinar a sus adversarios es con drones, no pareciera necesitar una cortina de humo, o ¿sí?
No obstante, esto pareciera una historia argumentada por Lester Dent (1904- 1959) un reconocido escritor estadounidense que dio con la fórmula para escribir historias de Pulp Fiction. Su secreto es, revestir de tragedia el surgimiento de un héroe (un hombre, un pueblo o un país) tras una caída que parece imposible de sostener y que siempre incluye una trama oculta. Argumentos que involucran conspiraciones, traiciones, muerte y una sociedad sin valores a la que hay que atajar antes que contamine a todos. ¿Les suena conocido?
Es evidente que quienes han estado involucrados en las conspiraciones más grandes de los últimos tiempos basan su estrategia en esta fórmula: John F. Kennedy, Gandhi, Martin Luther King son personajes de nuestros tiempos que han amenazado con sus propuestas a las élites.
No con esto convertiremos a Trump en uno de ellos. Muy lejos está de haber creado un movimiento político, social o humanitario digno hasta ahora. Es una forma de mostrar como la oscuridad se alza desde los vacíos de las sociedades que construye para su beneficio propio.
Este es el resultado de una agenda planificada por años, que comenzó su audición a finales del siglo XVI en Gran Bretaña. ¡Ya están listos los protagonistas de “El Gran Sueño Americano” la Opera Prima eterna de las 12 familias más poderosas del mundo!
Debemos seguir, despertar y afianzarnos desde el fortalecimiento de nuestros principios y valores. Siempre en luz.
Les dejamos una conversación abierta sobre “El despertar de la conciencia y la rebeldía de la luz” una perspectiva espiritual profunda y rebelde, que propone una nueva visión sobre nuestra permanencia en este mundo y el imperativo recuerdo de nuestro origen cósmico.
Basada en las Enseñanzas del Mahavatar Babaji y Mataji Shaktiananda. Realizada por el Swami Shivananda instructor y Coord. General de la Escuela Valores Divinos el pasado 6 de junio de 2020.


Un juicio bien interesante sobre las élites que no ceden ante nada.
Un excelente análisis de la coyuntura actual, donde no solamente nos preocupa la pandemia del Covid-19, al parecer más preocupante resulta ser la pandemia de la la incertidumbre, la desconfianza y de lo que pasará mañana.
Tal vez nos quieren más, muertos en vida que muertos a causa del Covid.