La seguridad es el segundo escalón dentro de la pirámide de Maslow. Es una de las necesidades primarias del ser humano, después de las fisiológicas (respirar, alimentarse, descansar, sexo, homeóstasis). La seguridad en un principio, bajo condiciones normales la tenemos en la casa, después es el Estado por medio de sus entes gubernamentales y otros interventores, los que buscan garantizar este derecho.
¿Qué pasa cuando descubrimos que el Estado y las organizaciones que están creadas para brindarnos seguridad se han encargado de hacer lo contrario y lo han estado ocultando?
Es lo que pasó en Canadá, país que según el Reputation Institute en el 2018 se encontraba ranqueado en el quinto lugar de los países con mejor reputación en el mundo1. En el mes de mayo se encontraron 215 niños enterrados en la Escuela de Kamloops; institución que formó parte de un sistema de internados católicos que separaban a la fuerza a niños indígenas de sus familias en Canadá.
“la experiencia del Samadhi sin
actividad mental induce a un estado
interior de paz y de claridad, es
el conocimiento de la realidad”
Y esto no es todo. En el 2015, tras una investigación de 6 años realizada por la CVR (Comisión de la Verdad y Reconciliación), se determinó que entre los años 1874 y 1996 hubo al menos 130 de estos internados donde murieron o desaparecieron más de 6 mil niños a causa de enfermedades, negligencia, accidentes y atropellos. Por lo que tuvo que pasar más de 25 años y que existan denuncias, para que se realice una investigación sobre este tema y sacar a la luz este Genocidio cultural como lo llamaron en los reportes.
La ONU ha instado a autoridades canadienses y a la Iglesia Católica a investigar de manera rápida y exhaustiva este descubrimiento. La interrogante queda en que, si Canadá es considerado uno de los países con mayor seguridad en el mundo y también se encuentra involucrada una organización que defiende y predica en sus enseñanzas los contenidos de la Declaración Universal de Derechos Humanos, ¿En quién podemos creer?
Como dijo el filósofo alemán Friedrich Nietzsche: “No me molesta que me hayas mentido, me molesta que a partir de ahora no pueda creerte”. Una vez quebrada la confianza es difícil reestablecerla.
Se encontraron 215 niños enterrados en la
Escuela de Kamloops; institución que formó
parte de un sistema de internados católicos
Siempre tendremos que creer en algo o alguien en el día a día, entonces, es importante el discernimiento para saber en quién creer: «Que los sabios entiendan estas cosas. Que los que tienen discernimiento escuchen con atención. Los caminos del Señor son rectos y verdaderos, los justos viven al andar en ellos; pero en esos mismos caminos, los pecadores tropiezan y caen”. Oseas 14: 9
Según los Yoga Sutras de Patanjali, en el Samadhi Pada 47- 48, indica que “la experiencia del Samadhi sin actividad mental induce a un estado interior de paz y de claridad, es el conocimiento de la realidad”. Por lo que, la seguridad y certeza viene por medio de este estado, es ahí donde debemos volcarnos para ver las cosas como son, hasta eso, es importante utilizar el discernimiento para buscar la guía de un ser que ya está en esos caminos rectos y verdaderos y nos permita a nosotros, por medio de nuestra transformación interna, empezar a creer y confiar en nosotros. Son momentos de acción interna.
Fuentes consultadas:
https://economipedia.com/definiciones/piramide-de-maslow.html
https://news.un.org/es/story/2021/06/1492892
https://revistaseug.ugr.es/index.php/acfs/article/view/862
1 https://www.infobae.com/america/eeuu/2019/10/20/el-ranking-2019-de-los-paises-con-mejor-reputacion-del-mundo/


Como dice la Madre Shakti » la verdad es solo una», por lo tanto cualquier estudio «cientifico» o comisión cualesquiera que sean dolo diran verdades a medias, es una ley hermetica. Buen escrito
Maravilloso