Rosa Luxemburgo, revolucionaria y pensadora alemana de origen judío, nació el 5 de marzo de 1871 en Zamość, Polonia, Imperio Ruso. A los 16 años se afilió al partido polaco Proletariat, iniciando tempranamente su vida política. Concluido el bachillerato se exilió en Suiza donde estudió simultáneamente derecho, filosofía, historia, política, economía y matemáticas.
En 1893 co-fundó el periódico “La causa de los trabajadores” y el Partido Socialdemócrata del Reino de Polonia. En 1898 se casó con Lübeck, obtiene la nacionalidad alemana y se establece en Berlín. Participa en el Partido Socialdemócrata Alemán (SPD) con una posición ortodoxa marxista frente a los revisionistas, y escribe “¿Reforma social o Revolución?” (1899).
Su pensamiento versó sobre la dialéctica de la espontaneidad y la organización, el rol del partido contra cuya dictadura oponía la dictadura del proletariado y un feminismo válido solamente frente el capitalismo.
Rechazó los nacionalismos, el militarismo alemán y el imperialismo, expresando sus opiniones en la prensa europea. Consideraba que la guerra debía evitarse y organizar una huelga general que uniera a todos los trabajadores, era la forma de evitarla. Entre 1904 y 1907 sufrió tres encarcelamientos y escribió “Huelga de masas, partido y sindicatos” (1906).
Estalla la Primera Guerra Mundial, co-funda la Liga Espartaquista y salen numerosos panfletos, firmados como “Espartaco”, contra el financiamiento de la guerra y promoviendo una huelga general, siendo encarcelada por ello. Luxemburgo sigue escribiendo y publica clandestinamente bajo el nombre de “Junius”.
En 1918 ocurre la Revolución de Noviembre, a la vez que Luxemburgo sale en libertad. Co-fundó entonces el periódico “La bandera roja” y en 1919 el Partido Comunista Alemán. Como líder desaprueba un nuevo levantamiento, pero éste se produce y la milicia nacionalista lo sofoca.
El 15 de enero de 1919, en Berlín, es capturada y ejecutada.

