Robert Adam, arquitecto escocés, nació en Kirkcaldy el 3 de julio de 1728, en el seno de una familia culta y adinerada que se mudó a Edimburgo, donde creció. Luego de sus estudios básicos estuvo dos años la universidad, la que abandonó debido a los levantamientos jacobitas.
En 1745 empezó como aprendiz con su padre, arquitecto en la institución militar. Al morir éste, John, el hermano mayor, sustituye a su padre y toma a Robert como socio, uniéndose a ellos James, el menor.
Entre 1754 y 1758 Adam viajó a Londres, Bruselas, París, Florencia y Roma perfeccionando el dibujo y estudiando arquitectura con Clérisseau y Piranesi, especialmente las ruinas romanas y el palacio Diocleciano de Spalato. Se establece en Londres y con James realiza una extensa actividad profesional para privados y para el rey. Partiendo del agonizante palladianismo y de los elementos clásicos aprendidos desarrolló el estilo Adam, el cual incluía la decoración y amoblado de interiores, aspectos por los que destacó.
Entre sus mejores trabajos estuvieron las remodelaciones de Osterley Park y Syon House, el proyecto de Kedleston Hall y el Adelphi, un paseo con viviendas a orillas del Támesis, sostenidas por arcos bajo los cuales habían muelles y almacenes. También trabajó en iglesias, mausoleos y obras urbanas.
Fue líder de la recuperación arquitectónica clásica en Inglaterra y Escocia, y su influencia se extendió en Europa y Norteamérica. Dejó 3 volúmenes con sus “Obras de arquitectura”, se desempeñó en el Parlamento, fue miembro de la Edimburg Royal Society, entre otras distinciones.
Murió el 3 de marzo de 1792.

