Gustave Doré, ilustrador, caricaturista, pintor y escultor francés, nació en Estrasburgo el 6 de enero 1832. A sus 15 años le presentó sus dibujos a Philipon, quien lo contrató para una litografía semanal en el Journal pour Rire y publica sus primeras producciones como “Los trabajos de Hércules” (1847), entre otras.
A partir de aquí fue muy solicitado para realizar ilustraciones como las de “Gargantua et Pantagruel” (1854) de Rabelais, “Les contes drolatiques” de Balzac (1855) y la “Divina Comedia” de Alighieri (1861). En Londres ilustra varias obras de Lord Byron y otros autores de habla inglesa como “El cuervo” (1845) de Edgar Allan Poe.
En 1862 viajó por España, nutriéndose para ilustrar “Don Quijote de la Mancha” de Cervantes. En el 65 produjo más de 200 grabados para ilustrar la Biblia, luego de lo cual realizó un exhibición en Londres, quedando establecida la Doré Gallery en New Bond Street. La editorial Grant & Co. lo contrató por cinco años ilustrando “London: a pilgrimage”, “El paraíso perdido” de Milton, entre otros autores, además de algunos trabajos en el Illustrated London News.
Su obra supera los más de 10.000 grabados para 4.000 ediciones. Su estilo, considerado recreador del Medioevo, de gran fantasía, sobrecogedor, delirante y sombrío, que alimenta la imaginación del lector. Como pintor, se han catalogado alrededor de 150 pinturas de variados formatos, poco conocidas, pero de éxito comercial, y como escultor se puede apreciar el homenaje a Dumas en la plaza Générale-Catroux de París.
Considerado uno de los más fértiles e influyentes ilustradores del siglo XIX hasta el XX, recibió dos distinciones como Caballero y la Encomienda de la Orden de Carlos III.
Murió en París el 23 de enero de 1883.

