Johann Gottlieb Fichte, filósofo alemán, nació en Rammenau, Sajonia, el 19 de mayo de 1762, en el seno de una familia de granjeros muy pobre. Un barón llamado Von Miltitz lo conoció e impresionado por su inteligencia decidió asumir los gastos de su educación. Pasó por las Universidades de Jena y Leipzig sin culminar, debido a la muerte de su benefactor.
Trabajó en Zurich, se afilió a una logia masónica y estudió la obra de Immanuel Kant. Luego de conocerlo Fichte escribe el “Intento de crítica de toda revelación” (1792), se lo da a Kant quien, entusiasmado, decide publicar el ensayo; su éxito le valió la cátedra de Filosofía en Jena. Sus enseñanzas sobre el idealismo trascendental aumentaron su renombre y fueron compiladas en “La vocación del erudito”. Tras una agria polémica, Fichte sale de Jena y se establece en Berlín donde escribe “Discursos a la nación alemana” (1808), considerado el origen del nacionalismo alemán. Al crearse la Universidad de Berlín Fichte ingresa como profesor de Filosofía (1810) y es elegido rector en 1811.
Según su pensamiento filosófico, la conciencia no se fundamenta en el “mundo real” externo y fenomenológico, sino en sí misma, en el sujeto y su proceso cognitivo, concibiendo así el denominado “idealismo alemán” (“Fundamento de toda doctrina de la ciencia”, 1794). En “Fundamento del derecho natural” (1796) y “El Estado comercial cerrado” (1800), Fichte aboga por un Estado que garantice un mínimo de bienes para que el individuo, consciente de sus responsabilidades, viva y avance a través del trabajo, idea que ha sido calificada como “socialismo ético”.
Fichte, y no Hegel, fue también el creador de la tríada tesis-antítesis-síntesis.
Considerado uno de los pensadores europeos más importantes, falleció en Berlín el 29 de enero de 1814.

