En los albores de la inteligencia artificial, habitando cada vez más espacios virtuales de realidad aumentada y con un tiempo de pantalla escalofriante; el homo audiovisualis experimenta niveles inusitados de estrés, ansiedad y depresión.
Nuevas formas de adicción amenazan la salud mental de las personas y su capacidad de interrelacionarse. Ante el bombardeo constante de estímulos sensoriales, la mente no tiene descanso posible. Sociedades altamente tecnocráticas como Japón y Corea, por poner un ejemplo; observan como ciertos individuos se aíslan del mundo “real” y deciden habitar lo virtual.
En 1954, el Dr. John C. Lilly inventó un tanque de flotación que aislaba al individuo de todo estímulo sensorial. Su primer prototipo sumergía enteramente a la persona en agua de mar. Era necesaria una máscara de oxígeno y la posición de flotación era vertical. Lilly estaba interesado en explorar la consciencia humana y la mente libre de estímulos externos. Buscaba aislar al sujeto, para que este pudiera sumergirse en su subconsciente y dar con sus contenidos internos.
El concepto no es nada novedoso, ya que la humanidad lleva milenios experimentando las bondades de aislarse del mundanal ruido, para lograr elevar la consciencia y alcanzar la autorrealización. Lo que sí resulta original es la búsqueda de la experiencia meditativa en un ambiente de laboratorio.
Entre mediados y finales de la década de los sesenta del siglo XX, la sociedad de contracultura estaba bastante inmersa en la exploración de niveles alterados de consciencia. El libro de Aldous Huxley, Las puertas de la Percepción, fue publicado en 1954, causalmente cuando Lilly exploraba la consciencia con su método de aislamiento sensorial.
La meditación trascendental se hizo famosa en el mundo hippie, una especie de salvavidas mal entendido ante el sumergimiento psicodélico que afectaba la psique de toda una generación. Ram Dass y Timothy Leary eran muy cercanos a John C. Lilly y asiduos flotadores. Todo empezó a hacer agua cuando se mezcló la ciencia con la experimentación psicodélica. Ya que alcanzar estados alterados de consciencia a través de sustancias alucinógenas no es una vía de transformación ni da validez real a los datos de la investigación.
Por esta razón, la terapia de flotación perdió prestigio y pasó al olvido a mediados de 1980. Un renovado interés en las bondades de la relajación en una cámara de aislamiento sensorial hizo brotar un manantial de flotarios a nivel mundial. La experiencia de flotar sin gravedad en agua saturada con sales de Epsom (sulfato de magnesio) y a la misma temperatura del cuerpo, genera una relajación profunda de los músculos.
Nuestro mayor consumo de energía se debe al manejo de las tensiones musculares que son naturales al momento de mantenernos en cualquier posición. Sea reposo o actividad, algunos músculos se activan y otros se desactivan constantemente. En el tanque, todo movimiento desaparece, toda quietud es posible. Lo primero que el flotador experimenta es una descompresión y un soltar, dejar de controlar, entregar el cuerpo físico hasta disolverlo, como la sal que hace posible la densidad líquida que nos sostiene.
La cámara oscura permite relajar la vista, los músculos oculares, el nervio óptico y la parte del cerebro encargada de procesar las imágenes. Los oídos sumergidos y el conducto auditivo lleno de agua hasta el tímpano; no se escucha nada. Se escucha el corazón y el sonido de la respiración. El vacío y el silencio absoluto se pueden experimentar en la cámara de flotación. No así el ascenso de la kundalini, ya que se flota acostado boca arriba. Sería tonto pretender sustituir a la meditación o la práctica de disciplina del Yoga, por esta terapia de relajación, que en el mejor de los casos nos lleva al Pratiahara (llevar los sentidos hacia adentro) y al Dharana (Concentración).
Sin embargo, puede ser una herramienta útil para quienes llevan una exigente vida laboral o viven en un ambiente saturado de estímulos sensoriales. Para reducir los niveles de estrés y ansiedad y permitir a la mente, reducir las frecuencias vibratorias de los estados Beta (alerta) y Alfa (reposo) a estados Tetha (meditación) y Delta (sueño profundo).
Fuentes Consultadas:
https://www.innsaeifloatstudio.com/que-es-la-terapia-de-flotacion#:~:text=En%201954%2C%20John%20C.,l%C3%ADmites%20de%20la%20consciencia%20humana.
https://www.neurofeedback.cat/que-son-las-ondas-cerebrales/


Muy interesante para tener en cuenta
esta camara deberia existir en todos lugares del mundo.
Pero la meditación profunda y encontrar lo absoluto sin cámaras ni herramientas externas es a lo que voy no cambio mi intención será un gran regalo que me haga
Que bueno, excelente terapia para relajarse, nos desconectamos del ruido externo. Maravilloso.
Un iniciado de la escuela en Florida esta haciendo un lugar con este servicio… ojala puedan visitarlo quien venga a Miami
como conseguir sales d epson?? lo haria en mi bañera .. sin problema .sin luz y sin sonido ambiente