Tony Garnier, arquitecto y urbanista francés, nació el 13 de agosto de 1869 en Lyon, hijo de un diseñador textil y una tejedora, creció en un barrio obrero. Inició su formación de arquitecto en la Escuela Nacional de Bellas Artes de Lyon (1886), continuó en la de París (1890) y, al ganar el Gran Prix de Roma (1899), concluyó sus estudios en la Academia de Francia (Roma, 1904).
En 1903 ganó de nuevo el concurso con un proyecto de reconstrucción de la ciudad de Tuscolo. Asimismo, en esta etapa formuló su proyecto más famoso, la “Ciudad Industrial”: un plan general y luego el desarrollo de 164 proyectos específicos. De regreso en París presentó el proyecto en una exposición personal y tuvo buena aceptación.
La “Ciudad Industrial”, urbanismo social al estilo Fouriere, fue concebida para 35.000 habitantes y estructurada con una zona residencial, un centro urbano, una zona industrial, una estación de ferrocarril, áreas verdes y los edificios públicos necesarios. Los fundamentos del urbanismo fueron la luz, la ventilación, la vegetación y la higiene, e introdujo la separación entre espacios peatonales y vehiculares, un concepto que buscó armonizar el hombre, la naturaleza y los objetos. Fue publicado como “Una ciudad industrial. Estudio para la construcción de ciudades” (1917).
Garnier desarrolló su carrera profesional en Lyon, en colaboración con el alcalde socialista Édouard Herriot, y varias obras estaban inspiradas en la “Ciudad Industrial”. Entre ellas destacan el mercado de ganado y matadero de la Mouche (1906-1924), el Estadio Olímpico (1914-1924) para 20.000 espectadores, el hospital Grange-Blanche con 22 pabellones (1910-1933), el proyecto residencial «Estados Unidos» y, en París, el Ayuntamiento Boulogne-Billancourt que incluyó el diseño del mobiliario y la decoración.
Considerado el primer arquitecto urbanista del siglo XX y diseñador de las bases de la arquitectura y del urbanismo modernos, falleció el 19 de enero de 1948.

