“La cotidianidad del hombre está llena de temor”
-¿Que creías que era, y qué entiendes hoy que es, luego de haber adquirido conciencia de lo que es el infierno?
– Entendía el infierno como ese lugar que se ha grabado en el colectivo occidental, un lugar en el inframundo, oscuro, fétido y llameante, a donde era enviado el hombre pecador después de su muerte en la Tierra para ser castigado con sufrimiento y así purgar sus faltas. El infierno podía ser una forma de ejercer control en el colectivo a través de miedo, por parte de grupos religiosos. Desde la conciencia que hoy habito, el infierno ha dejado de ser ese espacio. Entiendo que el presente es la resultante de las acciones del pasado. Si pudiese existir el infierno, sería en la realidad creada, como consecuencia de acciones inconscientes.
-¿Cómo crees que se transita el infierno y cómo se sale de él?
– Creo que el infierno se transita en vida, al experimentar el presente creado como resultado de acciones generadas desde el temor, así mismo, en la medida en que permitimos que el dolor se convierta en sufrimiento. Se puede salir de ese tránsito, por medio del conocimiento aplicado con voluntad a la realización de acciones evolutivas, que generen una resultante más armónica y cercana al amor.
-¿Qué crees que sustituye al infierno en nuestra cotidianidad?
– La cotidianidad del hombre está llena de temor, inconciencia, eventos dolorosos y violencia de todo tipo, que son ese infierno, en vida.
Mariana Szabadics | Venezuela

