Bárbaro Rivas, pintor venezolano, nació el 4 de diciembre de 1893 en Petare, al este de Caracas. Pasó su infancia muy cerca de su madre, su padre era director de la banda del entonces departamento Sucre, quien se casa, en segundas nupcias, con “misia Daniela”, una mujer que le transmitió todo sobre la devoción religiosa.
Trabajó como obrero y banderillero para el ferrocarril alemán, en 1923 comienza pintando un mural en la pared externa de su casa y se va abriendo a otros espacios de su pueblo trabajando sobre un “caballete”. Pierde su empleo y sufre una primera crisis de salud que lo mantiene alejado del diario quehacer. Restablecido, trabaja como albañil y pintor de brocha gorda sin dejar de crear sus cuadros, pero recae por tres años.
A partir de 1953 su obra comienza a ser conocida gracias al crítico Francisco Da Antonio quien se convierte en su promotor, y consigue que exhiba ese mismo año en Maracay. En 1954 participa en el XV Salón Oficial del Museo de Bellas Artes, repitiendo en 1956 con una retrospectiva. Expone con frecuencia en el país y en el exterior y obtiene una mención honorífica en la Bienal de São Paulo 1957.
Su obra, calificada de ingenua e intuitiva, hace un amplio uso de colores vivos en composiciones inconfundibles, con formas que se superponen independientemente de sus dimensiones y planos. Su tema más frecuente es el religioso, los ambientes reflejan a su Petare natal y realiza autorretratos. Algunas de sus obras son: “Barrio Caruto en 1925” (1955) y “El ferrocarril de la Guaira” (1957), ambas ganadoras del premio Arístides Rojas, “La casa del pintor” (1958), primera obra ingenua adquirida por el museo, y “El Nazareno de Petare” (1964).
Su última exposición fue en 1966. Falleció el 12 de marzo de 1967.

